Domingo Cavallo dijo que la política de déficit cero «no puede dejar de funcionar» y reflexionó que «ahora me silban, pero salvaré la economía». El ministro de Economía, que habló ayer para el diario italiano «Corriere della Sera», dijo además, en relación con su situación política, que «sabía perfectamente que ser ministro de un gobierno que debe hacer frente a una crisis tan difícil habría de crearme serias dificultades». No obstante, afirmó que «estaba convencido, y lo sigo estando, de que es una obligación prestar servicio a mi país».
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Aseguró luego que la rebaja de sueldos y jubilaciones «era la única forma que quedaba para reducir el déficit público en un breve plazo y restablecer la confianza de los mercados». Cavallo consideró también que «seguimos teniendo una relación amistosa con los EE.UU. así como con los gobiernos de Europa», al referirse a la evolución de las negociaciones con el FMI para recibir ayuda financiera. «La negociación es difícil, pero el diálogo es franco», sostuvo Cavallo en relación con las tratativas con el Fondo en busca de apoyo económico. En otro orden, señaló que «la firmeza del gobierno es respetar los depósitos y la solidez del sistema bancario desterrará la desconfianza».
Sobre la posible ayuda proveniente desde Italia, Cavallo reveló que apoyará «los esfuerzos multilaterales de los países del G-7 y de los organismos en la búsqueda de soluciones para la Argentina».
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