6 de abril 2001 - 00:00

Cedió Cavallo a Brasil: sube a 14% arancel de celulares y computación

La Argentina cedió ayer en uno de los puntos que más irritaban a Brasil y la relación entre los dos principales socios del Mercosur mejoró levemente.

Ahora, los productos de comunicaciones y computación no tendrán una reducción a 0 por ciento para ser ingresados a la Argentina desde países de fuera del bloque y continuarán aportando un arancel promedio de 14 por ciento.


Como contrapartida, alargó el plazo de vigencia de las nuevas medidas arancelarias, que además de la rebaja a 0 para las importaciones de bienes de capital imponen una tasa de 35% para el ingreso de bienes de consumo finales. Según Cavallo, estas medidas proteccionistas regirán hasta diciembre de 2002 y no hasta junio de ese año, como estaba estipulado originalmente. La decisión fue consensuada con el ministro de Comercio brasileño, Alcides Tapias.

De todas maneras, una vez conocida la decisión de que el gobierno argentino liberaría ciertos productos de telecomunicaciones y de informática de la rebaja de aranceles extra zona; desde el Ministerio de Relaciones Exteriores local se confirmó que el presidente Fernando Henrique Cardoso aceptaba nuevamente reunirse con el jefe de Estado argentino, Fernando de la Rúa, pero con una condición: la reunión será de rutina en un alto dentro de la próxima cumbre de presidentes de la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que se desarrollará entre el 20 y el 22 de abril en Québec, Canadá.

Indefinición

Lo que hasta ayer no estaba seguro ni definido es que de ese encuentro también participe el ministro de Economía Domingo Cavallo.

En concreto, desde la Cancillería brasileña se pretende que el ministro de Economía se defina sobre si continuará defendiendo la búsqueda de una unión aduanera y de un ingreso al ALCA como parte del Mercosur y sólo luego de 2005 o si, como sospechan, se buscará oficializar la política de reducir el grado de integración a una simple área de libre comercio, tal como rige hoy de hecho. La segunda definición que se busca desde Brasil es saber si la idea de negociar un acuerdo con Estados Unidos imitando el ejemplo chileno y por fuera del Mercosur es una política oficial de la Argentina o sólo «globos de ensayo» cavallistas, según la definición del negociador brasileño.

La decisión de cambiar la estrategia de enfrentamiento indirecto, reflejada en la invitación a Venezuela de sumarse al Mercosur (ver nota aparte), fue tomada por parte del gobierno brasileño luego de conocer que la Argentina no afectará las exportaciones de celulares y el hardware desde el país vecino, dentro de los bienes de capital que no pagarán arancel externo extra zona.

Esta posición fue anunciada ayer en Buenos Aires luego de la primera reunión que Domingo Cavallo mantuvo con el ministro de Industria y Comercio brasileño, Alcides Tapias.
Allí se resolvió que los sectores de comunicaciones e informática estén fuera del listado de importaciones sin arancel desde terceros países, pero con algunas salvedades.

Preocupación

Sólo deberán pagar un arancel de hasta 14% las importaciones extra Mercosur en los productos que sean fabricados por Brasil o similares.

Por ejemplo, si una línea de celulares está dentro de los listados que las fábricas del país vecino está produciendo, las importaciones desde terceros países pagarán el arancel; si no está dentro de estas líneas, no pagará arancel. El mismo esquema regirá para la informática, ya que la mayor preocupación de Brasil es que no se afecten sus exportaciones de computadoras personales e impresoras, que continuarían pagando arancel de 14% cuando sean ingresadas desde terceros países.

Los sistemas para empresas y de software no estarían afectados por la suba del arancel externo.
Según los cálculos que se hacen en Brasil, estas simples correcciones impedirían que estén afectadas exportaciones hacia la Argentina por 300 millones de dólares anuales.

Indicio

La explicación oficial de Cavallo sobre la eliminación de estos ítem dentro de los listados de importación con arancel cero desde fuera del Mercosur fue: «Yo creía que estos productos estaban incluidos en bienes de capital, pero en el Mercosur este sector es un nomenclador aparte».

El ministro ya había dado algún indicio sobre esta decisión al explicar el lunes pasado que,
«si cometimos algún error, lo repararemos cuando negociemos con Brasil»; precisamente lo que ocurrió ayer.

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