Detroit (Bloomberg) - Rick Wagoner, CEO de General Motors, dijo que no percibe aún signos de recuperación en la economía de Estados Unidos o en la venta de vehículos, tras la reciente declinación en la cotización del petróleo. «Siento que seguimos en la crisis», agregó el ejecutivo, refiriéndose a la caída de la actividad económica que contribuyó a que GM registrara pérdidas por u$s 15.500 millones en el segundo trimestre.
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Wagoner habló en un restorán en las afueras de Detroit, luego de encabezar un desfile de modelos clásicos de GM de los pasados cien años. Wagoner apunta a incrementar el flujo de caja de la mayor automotriz estadounidense en al menos u$s 15.000 millones antes de fin de 2009 para quedar en condiciones de pagar sus deudas antes de recuperar la porción de mercado que perdió a manos de sus competidores japoneses Honda y Toyota. Su «share» actual es el más bajo desde 1925 y acumula pérdidas por u$s 69.800 millones desde 2004, el último ejercicio en que obtuvo ganancias.
La automotriz busca modificar la estructura de financiamiento necesaria para crear un fondo en 2010 que la ponga a salvo de una amenaza concreta: el costo por cuidados de salud en que se deberá incurrir para los jubilados sindicalizados, agregó Wagoner ayer. GM ya alcanzó un acuerdo para diferir algunos pagos al contado y otros podrían modificarse, sin necesidad de dilatar la implementación del fondo, agregó.
Por su parte, Ray Young, director financiero (CFO) de GM, ya había dicho la semana pasada que la empresa debería reestructurar el financiamiento del fondo, que le permitiría ahorrar u$s 3.000 millones por año a partir de 2010. «No descartaría esa posibilidad, si fuera aceptable para todas las partes», agregó Wagoner.
El ejecutivo, en cambio, descartó que GM esté padeciendo bajo la carga de las pérdidas de años anteriores. La mayor parte de sus costos se compone de los u$s 11.000 millones que se aplicaron para salvar de la quiebra a su antigua subsidiaria Delphi (autopartes), más de u$s 30.000 millones por un cargo contableimpositivo y u$s 15.000 millones para cerrar plantas e indemnizar a empleados sindicalizados, aseguró.
«Estamos estructurados para ser muy competitivos en el futuro», garantizó Wagoner, rodeado de autos clásicos de GM de la década del 60 y otros íconos de los años brillantes de la compañía. «Quien esté dando por muerta a General Motors no está mirando los hechos; muy probablemente sean expresiones de deseos, y mejor que se cuiden», advirtió. «En los últimos tres años, GM obtuvo tres de sus mayores volúmenes de venta anuales en su historia centenaria. Además, estamos creciendo más rápido que nuestra competencia en mercados como Rusia, y mantenemos una posición dominante en las regiones de mayor crecimiento».
El año pasado, GM mantuvo su posición de mayor fabricante de vehículos del mundo sobre Toyota por apenas 3.000 unidades; sin embargo, en lo que va del año, la japonesa lidera esa categoría con 278.000 unidades vendidas a nivel global.
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