«Inversiones sí, pero sólo cuando sepamos qué hará el próximo gobierno que surja de las elecciones. La intención de nuestro accionista alemán, la cervecera Warsteiner, es invertir entre u$s 7 y u$s 9 millones para ampliar nuestra planta en Zárate, pero eso dependerá de la estabilidad política que alcancemos y la reglas de juego económicas que se establezcan». Festejando el Día del Cervecero Juan Pablo Piccardo, CEO de Isenbeck Argentina, prometió aportes de capital para incrementar la capacidad productiva de su planta de Zárate, pero condicionados a lo que pase después del cambio de gobierno. «Estamos trabajando a 100% de nuestra capacidad instalada, y tendríamos que aumentarla en 30%», dijo el ejecutivo. El ex medio apertura de Los Pumas, que tuvo un rol tanto activo como polémico en el cuestionamiento de la fusión Quilmes/ Brahma, no ahorró elogios para el dicta-men emitido hace algunas semanas por la Secretaría de Defensa de la Competencia. Dijo que «técnicamente es de altísimo nivel, y creo que las determinaciones que tomó, en el sentido de no permitir concretar la fusión hasta tanto no se vendan algunas marcas y plantas que tienen ambas empresas a fusionarse, son correctí-simas.» Sin embargo, cuestionó la prohibición que impuso ese mismo dictamen a las cerveceras ya existentes en el país de intervenir en el proceso de compra de los activos que deberán vender Quilmes y Brahma.
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«Independientemente de que hubiéramos decidido participar o no, no es razonable la limitación para nosotros o para CCU», agregó Piccardo. Cabe recordar que la chilena CCU y la holandesa Heineken ya resolvieron la cuestión por otras vías: se asociaron (compra de paquete accionario en CCU mediante) para Chile y la Argentina, y fabricarán aquí la cerveza de la etiqueta verde que hasta que se concrete la fusión Quilmes/Brahma seguirá en manos de la empresa de la familia Bemberg. Piccardo también lamentó que las condiciones imperantes en el país hayan modificado radicalmente el panorama trazado en Alemania al momento de decidirse la inversión original en la Argentina, que a la fecha asciende a u$s 180 millones. Isenbeck llegó al país en 1994 de la mano de un grupo encabezado por el ex banquero Marcos Gastaldi, por entonces presidente del Banco Extrader. Cuando se desató la crisis que terminó con el cierre de esa entidad, los alemanes se quedaron con 100% del capital social de Isenbeck Argentina. «Las metas que pensábamos alcanzar en cuatro años nos llevó ocho hacerlo», confesó Piccardo. «Pero por otra parte crecimos 30% en ventas el año pasado y llegamos a 8% de participación de mercado», aseguró Piccardo. De confirmarse estas cifras, la facturación de Isenbeck durante 2002 rondarían los $ 65 millones, contra unos 50 millones de pesos/dólares de 2001. Informate más
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