Chile tomará desde los primeros días de enero dos decisiones conocidas por los socios del Mercosur, pero que igualmente alejan a este país del bloque que integran la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según confirmó ayer el Ministerio de Hacienda del país vecino, los aranceles externos a las importaciones bajarán un punto porcentual desde el primero de enero, pasando de 9 a 8%, cumpliendo además con los compromisos adquiridos por los gobiernos de la concertación de partidos por la democracia. Esta tendencia culminaría en 2003 cuando el gravamen se ubique en 6%. Hay que recordar que el Mercosur tiene actualmente un arancel promedio de 11% y que en lugar de reducirse la tendencia es a consolidar ese nivel o incluso crecer 0,5% más en promedio con la aplicación de la Política Automotriz Común (PAC). La segunda decisión que implementará Chile es el comienzo formal de las negociaciones para lograr en el futuro un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Esta medida en su momento generó una seria crisis diplomática y comercial entre Chile y el resto de los socios del Mercosur que sólo pudo aplacarse en el encuentro de presidentes de la última cumbre de jefes de Estado del bloque del 14 de diciembre pasado en Florianópolis. En esa instancia se acordó dejar a Chile negociar con Estados Unidos, pero suspender momentá-neamente hasta conocer los resultados de ese acercamiento el proceso de incorporación chile-no al Mercosur.
Las primeras reuniones entre los negociadores del gobierno de Ricardo Lagos y los norteamericanos (todavía dirigidos por la administración de Bill Clinton), se concretarán en Santiago entre el 8 y 12 de enero.