Asia consolida su liderazgo económico y educativo

Economía

El mapa de la economía mundial en este siglo se caracteriza por el creciente liderazgo económico de las naciones asiáticas, situación ya imperante en el mundo por muchos siglos hasta el siglo XVI cuando el mercantilismo logra que los Países Bajos generen un PBI mayor al de China.

A fines del siglo XVIII la naciente Revolución Industrial ubica el PBI del Reino Unido en el primer lugar en el mundo. Varias décadas después, a la finalización de la Guerra de Secesión, el liderazgo económico global es asumido por los Estados Unidos, es así como en 1980, cuando Reagan era presidente los Estados Unidos registraban un PBI que era nada menos que 9 veces mas grande que el de la República Popular China, que recién comenzaba a dejar atrás el primitivo modelo colectivista implantado por Mao después de la Segunda Guerra Mundial.

Pero hoy las cosas son distintas, ya que el PBI chino es 27 por ciento mayor al de los Estados Unidos; la magnitud y rapidez de la expansión de la producción de bienes y servicios chinos no tiene parangón en la historia económica mundial. Pero la expansión productiva china no fue la única en Asia, ya que otras naciones asiáticas también se encaminaron por el sendero de la expansión productiva, por ejemplo India, Indonesia, Malasia, Tailandia, Bangladesh. Corea, Vietnam, Singapur y Taipei.

Desde la década del ochenta del siglo pasado las economías asiáticas emergentes, lideradas por la India y China, vienen incrementando año a año su importancia económica, a un ritmo mucho mas acelerado que el de las grandes naciones desarrolladas agrupadas en el G-7 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Italia y Canadá). Hacia 1980 estas naciones del G-7 representaban algo mas de la mitad del PBI mundial, pero en la actualidad han sido superadas por las naciones asiáticas emergentes que ya representan el 34 por ciento del PBI mundial, mientras el G-7 ahora representa apenas el 29,7 por ciento.

Este liderazgo de las naciones emergentes asiáticas se acentuara aun mas en el futuro, ya que año a año estas economías asiáticas vienen expandiendo su PBI al doble de la velocidad con el cual aumenta su PBI el G-7. En 1980 el PBI del G-7 equivalía a 5,7 veces el PBI de las emergentes naciones asiáticas, pero hoy las cosas son distintas, ya que el PBI de estas naciones emergentes asiáticas es 15 por ciento mayor al del G-7, liderazgo que se consolidara en el próximo quinquenio, cuando se estima que del 15 por ciento se ascienda al 44 por ciento.

¿Por qué las naciones crecen a un ritmo tan desigual ? La clave de la respuesta a este interrogante se encuentra en el proceso de acumulación y crecimiento del capital total invertido en un país, a su vez el ritmo de aumento en este stock viene determinado por el nivel de inversión productiva de cada país. Las diferencias son notables. Por ejemplo, China expande anualmente su PBI casi 6 por ciento, mientras que Estados Unidos crece menos de la mitad; al mismo tiempo la tasa de inversión anual en China es mas del doble que la de Estados Unidos. Lo mismo ocurre cuando se compara la India con Japón y Indonesia con Alemania.

Los países que año a año dedican una mayor proporción del PBI a inversiones en activos productivos logran así asegurar mayores tasas de incremento en su producción anual de bienes y servicios. Pero es importante prestar atención no solamente a los activos físicos, sino también al incremento del capital humano de una población, generado especialmente por la educación. Este siglo es el de la globalización impulsada por rápidos avances científicos y tecnológicos, por eso la fortaleza de una sociedad depende sobre todo de su capital humano. La población es la depositaria de ese capital, que es decisivo para el progreso.

El nivel de conocimientos acumulados por los habitantes de un país es la garantía de su avance, por esta razón es importante prestar atención a las evaluaciones educativas de alcance global, como la ultima Prueba Pisa que se realizo en 2018 con la participaron de 79 países; China lideró los resultados en las tres áreas evaluadas (Lectura, Matemáticas y Ciencias) con estudiantes de 15 años de edad. En estas tres áreas China ocupa el primer lugar, por ejemplo, su puntaje en Matemáticas es 24 por ciento mayor al de los Estados Unidos. Debe preocuparnos que en nuestro caso esta ventaja china asciende nada menos que al 56 por ciento. Destaquemos el hecho que participantes asiáticos ocupan los primeros siete lugares en esta prueba (China, Singapur, Macao, Hong Kong, Taipei, Japón y Corea ).

Este importante liderazgo asiático en el nivel de conocimientos de los alumnos, tanto del nivel elemental como el medio se viene afianzando ya desde hace tiempo. Esta mayor acumulación asiática de capital humano, pero también de capital físico, fortalecerá año a año aún más el avance de las economías asiáticas comparado con el antiguo mundo “occidental”.

En las próximas décadas el centro del poder económico mundial se consolidará aún más en el Asia. Este dato es importante para definir nuestra propia estrategia de inserción productiva en este mundo cada vez más globalizado y competitivo. Pero atención, esto no lo podremos lograr sin el fortalecimiento de nuestro sistema educativo, no solo con una mayor inclusión sino también mejorando su calidad.

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