La Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) quiere que se reduzca la tasa general del IVA a 16 por ciento y que se lleve a 5 por ciento para los productos de la canasta familiar.
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Esta es parte de la propuesta de reforma impositiva que las autoridades de CAME, con Osvaldo Cornide a la cabeza, le entregaron ayer al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.
En la propuesta solicitan la sustitución del Impuesto a los Ingresos Brutos y sellos por un IVA provincial, con una tasa de 5%.
Además quieren que se amplíe el alcance del Monotributo hasta una facturación de $ 540.000 (hoy se encuentra en los $ 144.000).
En cuanto al Impuesto a las Ganancias, piden que se reformule la escala de tributación para personas físicas y jurídicas, comenzando con 6% a rentas menores a los $ 100.000 anuales hasta llegar en forma progresiva a 35% de imposición a rentas superiores a los $ 500.000. Asimismo plantean la exención del impuesto por dos años a los nuevos microemprendimientos, ya sea ejercido por persona física o jurídica.
A su vez indica el documento que se debe reformular el esquema de retenciones al personal en relación de dependencia, «aliviando la carga en ingresos de $ 1.500 a $ 3.000, que en la actualidad son los que más sufren».
Incremento
En el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta quieren que se eleve a $ 1,5 millón el mínimo no imponible (hoy en 400.000 pesos), a efectos de eximir a las PyMEs.
Solicitan también la derogación del impuesto a los intereses pagados en forma inmediata para las PyMEs, respetando el cronograma de reducción para las grandes compañías.
Por último, con respecto al régimen previsional para trabajadores autónomos, solicitan reformular las actuales categorías por cada especialidad, actividad u oficio, de manera que un empresario PyME pueda aportar sobre la base «de su verdadera capacidad contributiva y no de teóricas imposiciones alejadas de la realidad».