ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

24 de enero 2014 - 20:01

Comienzo del fin para la peor medida económica del kirchnerismo

ver más
Dos años y tres meses después, el Gobierno dio el primer paso para desarmar la que quizá haya sido la peor decisión económica de todos los años de kirchnerismo y, quizá, la peor desde el corralito de Domingo Cavallo. Desde el lunes volverá a regir algo parecido a lo que se considera el "Cepo Original"; aquel que comenzó a funcionar en octubre de 2011 y que sólo consistía en una trámite (bastante ágil y transparente en aquellos días) ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) por el cual el organismo autorizaba la compra de dólares según la capacidad contributiva de la persona física que hiciera el trámite.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La gran diferencia del sistema que empezará el lunes con aquel cepo primario, será que en el caso contemporáneo habrá severas restricciones al monto que podrán adquirir los interesados en atesorar dólares. Lo admitió este viernes el propio Axel Kicillof, que dio a entender que el "random" por el cual la AFIP avala la compra de dólares para los contribuyentes viajeros al exterior, será el mismo que se tendrá en cuenta para el esquema de compras para ahorro que empezará la semana próxima. Esto quiere decir que en la practica la persona propondrá un monto X de divisas, y luego un esquema aleatorio dependiente del día en que se realice el trámite, autorizará un monto que considere apropiado y que obviamente será bastante menor que el pedido originalmente. Además se supone más benévolo en las autorizaciones para los trabajadores en relación de dependencia que para los autónomos y, muchísimo más, que para los monotributistas.

Este viernes por la mañana en una reunión privada, el propio Kicillof llegó hasta la sede de la AFIP para, primero, hacer las paces con el titular del organismo Ricardo Echegaray (estaban algo distanciados desde el affaire del lanzamiento y posterior negativa de la puesta en valor real del mercado inmobiliario para el impuesto a los bienes personales); y, segundo, comenzar a redactar la resolución general con la que comenzará la liberación del cepo. La reglamentación se conocerá el próximo lunes, y se anticipa contendrá muchas restricciones y aclaraciones sobre las limitaciones para llegar a los dólares que costarán además un 20% por encima del valor oficial; dejando de lado el anterior 35%. Ese había sido además otro motivo de enfrentamiento pasado entre el ministro y el titular del organismo recaudador.

Aún con estas limitaciones, el Gobierno dio ahora el primer paso para normalizar el mercado cambiario y dejar atrás los peores días del manejo de la economía kirchnerista, abandonando lentamente el Cepo, medida que para muchos oficialistas es "indigna de un Gobierno que se jactó de torcerle siempre la mano al mercado venciendolo con poder e inteligencia", según se confesaba este viernes ante este diario un ministro del Poder Ejecutivo.

Fue en octubre de 2011, cuando desde la AFIP apareció por primera vez un control del mercado cambiario a través del "Programa de Consultas de Operaciones Cambiarias" que se implementó a través de la Resolución General 321/11. Desde entonces, cada vez que una persona o empresa quisiera comprar divisas debía obtener un permiso del organismo recaudador basado supuestamente en su situación patrimonial (explicación que jamás se aclaró con exactitud).

Ese 31 de octubre de 2011 había comenzado con inspectores de la AFIP recorriendo el microcentro controlando casas de cambios y posibles "cuevas" para impedir que el incipiente comercio del dólar "Blue" se propagara.

Se comentaba que había sido Guillermo Moreno, en esos días supersecretario de Comercio Interior el que le había llevado la idea a Cristina de Kirchner sobre la necesidad de avanzar con fuerza y sin pausa sobre un problema que antes, Axel Kicillof, le había advertido: la existencia de un "golpe financiero de varios banqueros, sojeros e industriales exportadores para devaluar" el peso al comienzo de la segunda gestión de Cristina. La hipótesis de la conspiración venía siendo alimentada también por gran parte del ala política del Gobierno, y desde Olivos no hubo problemas en tomarlo como una versión real y concreta. Eran los días del 54%, y cualquier medida era posible y avalada por el poder que daban los votos.

Se avanzó entonces con la restricción para comprar dólares para atesoramiento primero, pero sin blanquear la situación hasta bien entrado el 2012. Fue a través de unas 23 normativas del Banco Central que manejaba Mercedes Marcó del Pont con las que se continuó instrumentando un cepo, que hasta esta misma semana tuvo perfeccionamientos, con las restricciones de la AFIP para realizar compras de productos vía páginas de internet.

Quedará a partir de ahora en la memoria de la historia económica argentina la aplicación del Cepo y sus consecuencias. Y quedarán también con el tiempo las imágenes imborrables de inspectores guiados por Guillermo Moreno por el microcentro porteño a la caza de arbolitos irredentos. También los días en los que se descubrían cuevas administradas por barras bravas de Boca y otras que funcionaban en lugares tan curiosos como cabarets, oficinas de la Bolsa de Comercio o, incluso, frente a parroquias porteñas.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias