Los contribuyentes que se hayan adherido a la moratoria impositiva que lanzó el año pasado José Luis Machinea, que estén al día y pagando puntualmente sus cuotas, están recibiendo una mala e incómoda noticia. Como el pago no es más descontado directamente por débito automático desde la cuota de setiembre, en teoría los ex morosos debían ir personalmente a las cajas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para continuar al día. Sin embargo, y porque el organismo recaudador no informó públicamente el cambio, casi ninguno de los contribuyentes se enteró ni registró mentalmente el cambio, y continuó esperando tranquilamente el descuento del banco donde radicaron la cuenta corriente o la caja de ahorro que exigía obligatoriamente el pago, y tal como lo había reglamentado en su momento Carlos Silvani para que el pago sea más compulsivo.
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El caso es que en estos días las personas anotadas están recibiendo los resúmenes de las entidades financieras, donde específicamente figura que en setiembre no se hizo el descuento correspondiente a la moratoria, con lo cual el saldo está impago. El problema es que si por tres meses la AFIP no registra los pagos, el programa cae y la deuda comienza nuevamente a regir para el organismo.
La disposición de suspender el débito automático fue una de las primeras decisiones tomadas por Armando Caro Figueroa en la segunda semana de setiembre, a días de haber asumido como titular en la AFIP.
La justificación de la medida fue que se hacía necesaria legalmente para permitir que los contribuyentes que estaban incluidos en la moratoria puedan sumarse al régimen de canje de deuda por títulos públicos, algo que no sería compatible con el débito automático. Sin embargo, la decisión no fue difundida masivamente, con lo cual prácticamente ningún contribuyente tomó nota de los cambios. La justificación oficial es que la AFIP no tiene presupuesto para hacer públicos los cambios en los pagos y que los escasos recursos con que cuenta Caro Figueroa se concentran en la campaña para convencer al público para que pidan la factura.
• Mínimo histórico
Actualmente este llamado, según reconoció el propio equipo económico a través del secretario de Ingresos Públicos, José María Farré, está en su mínimo histórico. Unicamente está al día 20 por ciento de las personas y empresas que se inscribieron en su momento y sólo se concentra en los grandes contribuyentes. De los 73,5 millones de pesos mensuales que deberían ingresar mensualmente, en septiembre se depositaron $ 14,5 millones. Según la AFIP, la causa de la caída en los pagos del mes pasado se debería a las modificaciones en los débitos. Se espera ahora que, regularizada la situación, los ingresos aumenten en por lo menos 2 millones de pesos desde octubre.
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