El escenario financiero les dio una mano a títulos privados que precisaban extender en parte su volumen de demanda, para soportar una tónica que venía resultando alcista con carencia de respaldo. Dos fechas con apenas $ 14 millones de efectivo, el gran protagonismo de la oferta -a través de su peso por ausencia- y una tercera rueda que debía optar por una salida: aguantar el rebaje de precios o colocar más leña en la caldera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La licitación de papeles públicos, donde el nivel de tasas de corte jugaba a ser un tablero de Suiza -no de un país en default-, seguramente dejó mucho dinero errático en el sistema: parte de esto se reflejó en un dólar bastante más solicitado, mejorando otra vez, y una porción puede haber derivado a jugar en lo bursátil. Poco, pero suficiente, para lo estrecho del mercado actual, y es así que de $ 59 millones de efectivo, casi $ 32 millones se cobijaron en los CEDEAR, pero liberando $ 27 millones que apoyaron lo accionario: casi el doble que antes.
Las dos plazas distinguidas, por precios, fueron las de grupo Galicia y la de Solvay Indupa -más de 4%-. Pero la primera fue -además- protagonista por volumen e incidencia en el ponderado del Merval. Unos 5,7 millones de papeles fueron a la plaza bancaria, desde lejos ayudó Petrobrás con 2,2 millones y un nivel de precios apenas alcista. La contracara vino por Comercial -derrumbe de 6%-, siendo la «mancha» negativa, en un listado líder que funcionó arriba. Se arribó a los 708 puntos, reconquistando terreno perdido y buscando -como se puede- motivación del contexto.
Dejá tu comentario