11 de julio 2001 - 00:00

Condicionó PJ el recorte de gastos

El gobierno le propuso ayer al peronismo, en el marco de la convocatoria a la unidad nacional hecha por De la Rúa, poner tope a las jubilaciones y aplicar un impuesto a los salarios más altos del sector público. Sin embargo, no atinó a definirles qué otras medidas se adoptarán para terminar con el déficit. El pleno del PJ, con gobernadores, partido, CGT y bloques legislativos, respondió estar de acuerdo en incorporarse a esa unidad nacional, aunque lo condicionó pidiendo al gobierno que sume explícitamente a ella a Alfonsín, al Frepaso y a Cavallo. Colombo, en una reunión previa con una embajada peronista reducida, les definió la necesidad del gobierno de contar con apoyo para tomar profundas medidas que no atinó a definir con claridad. Pero en un documento dado a conocer anoche, el peronismo señaló que no está dispuesto a convalidar rebajas de salarios ni a propiciar despidos de personal en el sector público. Tampoco a "seguir firmando pactos fiscales que el gobierno nacional no cumple".

Condicionó PJ el recorte de gastos
El gobierno le propuso ayer al peronismo poner tope a las jubilaciones y aplicar un impuesto a los salarios más altos del sector público, aunque sin definir exactamente cuáles serán las otras medidas que adoptará para terminar con el déficit. En una reunión reservada y previa al encuentro del pleno del peronismo en la sede central del PJ, Chrystian Colombo recibió esta respuesta: la propuesta de unidad nacional hecha por Fernando de la Rúa entienden que debe venir en un papel con membrete de Domingo Cavallo y con el acompañamiento de Raúl Alfonsín. «Si ellos nos presentan esto, nos tienen a todos», afirmó uno de los gobernadores, con cierto desánimo. De última, afirmó otro, les dijimos: «Señores, gobiernen que los vamos a ayudar».

«Estamos dispuestos a sumarnos a esa convocatoria a la unidad nacional que ha hecho el Presidente, pero que también se sienten a la mesa Alfonsín y el Frepaso; que no nos vengan después por izquierda a hacer cuestiones»
. Así se expresaba anoche el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero -coincidente con el misionero Carlos Rovira-, al término de la reunión de los mandatarios peronistas y la CGT oficial en la sede central del PJ. Adentro quedaba aún el cordobés José Manuel de la Sota dando los últimos retoques al documento que terminaron firmando todos.

Ayuda

Antes habían estado con Colombo los gobernadores Rubén Marín (La Pampa) y Carlos Ruckauf (Buenos Aires), junto al coordinador del Frente Federal Solidario, el diputado Ramón Puerta. Allí el jefe de Gabinete, con «ambigüedad», señalaron, les pidió ayuda para las medidas «profundísimas» que les dijo debe tomar el gobierno. Pero no pudo definirles cuáles serán -tope jubilatorio, impuesto al salario; «ideas sueltas que nos largó», confiaron-. «Hasta ahora no hemos podido conseguir que entiendan que son ellos los que gobiernan», señalaron los peronistas -que rescatan como valiosa la relación con Colombo, pero también reconocen que no tiene poder suficiente-, al cabo del encuentro.

El documento aprobado anoche por los 14 gobernadores peronistas, la CGT oficial, el Consejo del PJ y los bloques legislativos de diputados y senadores, refleja la dureza de la postura frente a un Cavallo que «no acepta el Fondo Fiduciario ni la emisión de un bono federal a cargo del gobierno nacional», se lamentaban. Y agregaban: «Cavallo no institucionaliza los acuerdos fiscales con las provincias porque no los quiere. El 'Mingo' no le da bola a nada».

En el documento le marcan a De la Rúa para qué puede contar con el apoyo del peronismo. Para «eliminar los gastos, áreas y ministerios innecesarios del gobierno nacional y todo gasto corriente superfluo de las provincias y municipios; bajar los impuestos, reducir las tarifas de todos los servicios públicos, eliminar los peajes y todos los costos que incidan negativamente sobre la competitividad económica; luchar contra la evasión y el contrabando; bajar las tasas de interés usurarias que sufren las PyMEs; crear un seguro de desempleo para jefas y jefes de hogar con hijos a cargo, constituido por todos los fondos sociales existentes; acordar un congelamiento de despidos por tres años; ejecutar un plan de infraestructura y el plan nacional de autopistas con financiamiento privado y garantía fiscal, para conseguir 150 mil nuevos puestos de trabajo».

A continuación transcriben que «no cuente con nosotros» para lo siguiente: «Aumentar la desocupación, despidiendo empleados públicos; bajar los salarios aumentando la recesión, ni destruir el sistema previsional; avalar nuevas disminuciones de coparticipación de impuestos a nuestras provincias; seguir firmando pactos fiscales que el gobierno nacional no cumple».
Los mandatarios del PJ marcaron asistencia casi perfecta en la reunión que se realizó en la sede del Consejo Nacional del PJ, en Matheu 130, lo que le dio un fuerte carácter de resolución partidaria. Para reforzar esa idea, al encuentro concurrieron las conducciones de los bloques parlamentarios y la primera línea sindical alineada en la CGT oficial de Rodolfo Daer.

Los tres gobernadores de mayor peso territorial, Ruckauf, José Manuel de la Sota (Córdoba) y Carlos Reutemann (Santa Fe) también fueron de la partida. De la Sota ingresó con gesto adusto y con varios papeles con detalles del cierre de operaciones financieras: el desplome de la Bolsa, la disparada del riesgo-país y las altas tasas que pagó ayer el gobierno para refinanciar deuda.

También estuvieron los gobernadores
Angel Maza (La Rioja), Carlos Rovira (Misiones), Eduardo Fellner (Jujuy), Carlos Manfredotti (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa), el salteño Romero y el pampeano Marín, quien es también el presidente en ejercicio del Partido Justicialista, por la detención de Carlos Menem.

El santacruceño
Néstor Kirchner y el tucumano Julio Miranda no estuvieron en el encuentro, pero enviaron a sus vices Sergio Acevedo y Sisto Terán Nougués, respectivamente.

El presidente del bloque de senadores del PJ,
José Luis Gioja, representó al partido en la Cámara alta junto con sus pares Eduardo Bauzá, Alberto Tell y Remo Constanzo, y por la Cámara baja, estuvieron Humberto Roggero, Eduardo Camaño, Marcelo López Arias y Oscar Lamberto, además de Puerta, quien coordina el FFS que agrupa a las provincias denominadas chicas.

Por el sindicalismo, además de Daer, llegaron a Matheu 130
Carlos West Ocampo, Armando Cavalieri, Andrés Rodríguez, Luis Barrionuevo, Gerardo Martínez, José Luis Lingieri y Juan José Zanola.

Los gobernadores -sobre todo los que están incluidos en el Fondo Fiduciario-manifestaron su temor a un nuevo cimbronazo económico que perjudique sus ya alicaídas arcas provinciales y expresaron su preocupación por «el costo político» que pueda tener la emisión de bonos para pagos corrientes, como les demandó la Nación.

Fue el cordobés De la Sota quien afirmó que «la unidad nacional» a la que convocó De la Rúa «tiene que comenzar por el propio gobierno»
. Por su parte, Daer se mostró «dispuesto» a aceptar la convocatoria del Presidente a la unidad nacional, pero bajo la condición de «no aplicar más políticas de ajuste». «Estamos dispuestos al diálogo siempre que sea para el crecimiento, el desarrollo industrial, la generación de empleo decente y que contemple a los desocupados», expresó el jefe de la CGT.

En cambio, el secretario de Finanzas, Daniel Marx, reconoció que existe la idea de varias provincias de emitir un «bono federal», que rondaría los 325 millones de pesos, el cual se destinaría al pago de proveedores. Pero negó que el gobierno nacional tenga intención de afrontarlo
. «Algunos gobernadores están analizando la emisión de un bono, con la posibilidad de varias provincias compartiendo el crédito», dijo Marx en declaraciones a la prensa.

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