8 de enero 2003 - 00:00

Confirman nuevo vuelo a Pekín y creación de cuatro empresas (08/01/03)

Antonio Mata, CEO de Aerolíneas Argentinas, reafirmó ayer en conferencia de prensa una serie de anuncios que había adelantado hace más de un mes a Ambito Financiero. El ejecutivo reiteró que:

• Aerolíneas creará cuatro subsidiarias en Perú, Bolivia, Chile y Uruguay para operar tanto en el mercado de cabotaje de esos países como en el de los vuelos internacionales;

• En los próximos meses la empresa de bandera comenzará a volar a Pekín y Tokio, sin aclarar si lo hará vía Madrid o vía Australia.

• El concurso preventivo se cerró con una quita de 60% y un plazo de repago de las deudas concursales de dos años.

Mata también aseguró que el Centro Técnico de Mantenimiento (CTM) no sólo «no será cerrado sino que invertiremos en él para convertirlo en el principal en su clase de América la-tina».

• Fondo sindical

Con el fondo de los pitos, bombos y bocinas de los militantes de APTA (Asociación del Personal Técnico), único gremio con el que Aerolíneas Argentinas mantiene un duro enfrentamiento y que se apostaron fuera del Marriott Plaza, Mata re-cordó que la empresa había terminado la relación laboral con un centenar de técnicos que trabajaban contratados en el CTM de Ezeiza «en muchos casos por pedido del propio gremio que debería representarlos, que adujo que no tenían las calificaciones necesarias para trabajar allí.»

Pero su ataque a los sindicalistas no se quedó allí: «Hay dos dirigentes, uno que tiene carrera política y otro que quiere tenerla, que se han quedado en el tiempo. Defender a los trabajadores es defender la fuente de trabajo, y no tratar de destruirla como hace esa gente. Y en última instancia, el que arriesga su capital es el accionista, no el gremialista».

Mata dijo que las subsidiarias a crearse «estarán ya volando entre junio y setiembre de este año, de acuerdo a las regulaciones de cada país. Todas tendrán como denominador común la palabra 'Aerolíneas' y se identificarán con el cóndor. Trataremos que en cada caso sean líneas de bandera de esos países». El plan es que cada una de esas aerolíneas (en las que se invertirán según Mata u$s 30 millones, a razón de u$s 7,5 millones por empresa) cuenten en principio «con tres aeronaves cada una: dos Boeing 737-200 para corta y media distancia, y un Jumbo 747 para vuelos internacionales».

La intención es que esas empresas empleen las aeronaves que la modernización de la flota de Aerolíneas vaya convirtiendo en superfluas. En este sentido Mata adelantó que «casi con seguridad nos inclinaremos por aviones Boeing. Toda la empresa tiene cultura Boeing, los mecánicos conocen esa marca, tendríamos sólo un stock de repuestos... Pero no descartamos los Airbus 340 para larga distancia, que han probado ser muy buenas máquinas».

El empresario reiteró otra información adelantada a este diario: «Aerolíneas proyecta una facturación de unos 1.000 millones de dólares para 2003 (1.188 millones de dólares, para ser exactos), y una rentabilidad positiva de entre 3 por ciento y 4 por ciento para 2002, fruto en parte -es cierto-de la reestructuración de nuestros pasivos.» El número de pasajeros transportados proyectado para 2003 rondaría «los 5,6 millones, con una ocupación de nuestros aviones de 70 por ciento (más o menos la que ya tenemos hoy).

También dijo que se aplicará un mecanismo de ingresos variables para el personal, en función de la facturación de la empresa.
«Queremos mejorar el poder adquisitivo de nuestra gente, pero sólo será posible si somos exitosos».

Mata se mostró confiado en que la Argentina
«saldrá de la situación económica que padece; ya estamos viendo más gasto en ocio y en turismo, y eso obviamente nos favorece. Creemos que habrá mucha mayor demanda, y para eso nos estamos preparando: la gente apuesta a seguir viviendo y no a seguir llorando».

Mata anunció que durante este año incrementarán su «hub» (centro de distribución de vuelos) de Madrid, pero admitió que no podrán abrir el que tenían pensado en Miami en función -dijo-«de las fuertes regulaciones sobre seguridad que imponen las autoridades estadounidenses. De hecho, varias empresas europeas que abrieron sus hubs allí están arrepentidas de haberlo hecho».

El ejecutivo agregó que estaban pensando en reducir sus costos en combustible «comprando a futuro; hasta ahora comprábamos a 30 o 60 días, lo que representaba un fuerte costo financiero. Ahora prepagaremos el combustible y ahorraremos la diferencia».

Finalmente anunció la intención de fusionar a Aerolíneas con Austral, y admitió que en el futuro la unión de ambas sólo volará con la marca Aerolíneas Argentinas. «Pero esto no quiere decir que desaparezca la marca Austral, que podrá ser usada en otros mercados o actividades».

S.D.

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