Duró poco el rearmado de filas para intentar recuperar terrenos perdidos, el esfuerzo se verificó en los dos indicadores: tanto en precios, que alcanzaron un máximo Merval de más de 574 puntos -sobre el anterior, de 565-, como en un ritmo de órdenes que alcanzó los $ 61 millones de efectivo diario, participando las acciones con la mitad de ello. Una lástima, porque en el mundo se produjo un rebote de proporciones, como para situar a los principales referentes con aumentos de 2% hacia arriba, a partir del Dow Jones. También, preocupante, porque la frustrada contraofensiva en nuestro recinto recibió una tunda de órdenes de salida, las responsables del volumen, en definitiva. Finalmente, la plaza no pudo siquiera mantenerse en la línea anterior y generó un retroceso de 0,75%, que la dejó sola, aislada, del resto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Además de la guerra, que engloba a todos, la posibilidad de «asuntos internos» que están complicando la tendencia no puede dejarse de lado. No quedan muchas explicaciones para la respuesta de la víspera, especialmente porque resultó totalmente descolgado del mundo lo que aconteció aquí. Hubo 2,5 millones de papeles en PC, determinando con lo suyo -que fue una baja de más de 2 por ciento- el destino Merval, en tanto Grupo Galicia se limitó a quedar neutra, con 1 millón de pesos en títulos. Devolvió parte de lo ganado antes de la plaza de TGS, con baja de 3%, mientras lo más positivo pasó por Comercial y su 6% de aumento, junto con 7 por ciento de Rigolleau. Extraño.
Dejá tu comentario