Contundente respaldo al “No” en Grecia
-
Mercados: influyente "think tank" global sondea sucesores de Lagarde en el BCE
-
Tras los acuerdos con el BID y el BM, advierten que la deuda "senior" aumentó u$s25.700 millones
Sakelaridis informó además de que el Banco de Grecia va a solicitar esta misma noche liquidez adicional al Banco Central Europeo (BCE) a través del mecanismo de prestamos de emergencia (ELA).
"Mañana se reúne el consejo de gobierno del BCE. Hay argumentos válidos a favor de una mayor financiación del ELA", dijo.
El coordinador del equipo negociador, Euclidis Tsakalotos, señaló, a su entrada a Maximu, que el Ejecutivo negociará "una solución que sea económicamente sostenible".
Por su parte, el ministro de Sanidad, Panayotis Kurublís, apuntó que este resultado "fortalece a Tsipras, pero le traslada una gran responsabilidad; unir a la nación y crear un amplio frente patriótico para que se inicie inmediatamente la negociación y tenga un resultado que responda a las aspiraciones del pueblo".
El ministro de Trabajo, Panos Skurletis, coincidió en que la victoria del "no" refuerza al Ejecutivo en su esfuerzo de lograr un acuerdo que ofrezca "nuevas opciones".
El principal partido de la oposición en Grecia, el conservador Nueva Democracia, pidió al Gobierno que haga todo lo posible para que el país "vuelva a la normalidad" cuanto antes.
"Espero que el país vuelva a la normalidad como prometió el primer ministro. Si la normalidad no vuelve en 48 horas el país se dirige hacia una tragedia que será responsabilidad de este Gobierno", aseguró el diputado de Nueva Democracia y ex presidente del Parlamento Vangelis Meinmarakis.
Asimismo, manifestó que "nadie puede prever lo que pasará si el Gobierno se sigue comportando como ha hecho durante los últimos cinco meses". También el diputado conservador Miltiadis Varvitsiotis señaló que, por ahora, lo único que hay es "polarización y división".
La líder del socialdemócrata Pasok, Fofi Yenimatá, pidió a Tsipras que "cumpla su compromiso" y consiga un acuerdo "sostenible" en las próximas 48 horas.
"Ahora es la hora del primer ministro. Debe cumplir su compromiso de lograr un acuerdo (con los acreedores) en 48 horas", dijo Yenimatá, quien fue la primera líder de un partido que apareció ante los medios tras perfilarse la victoria del "no".
El gobierno señaló también que el Banco de Grecia solicitará al Banco Central Europeo, uno de los acreedores del país, que aumente el techo de su financiación de emergencia a los entidades griegas, que abrirán, en principio, sus puertas el martes, al igual que la bolsa de Atenas, tras permanecer cerrados toda la semana.
En tanto, el presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reunirán el lunes por la noche en París para estudiar las consecuencias del resultado del referendo. Los directores del Tesoro de los países miembros de la zona euro también se reunirán este lunes, indicó una fuente a la AFP.
El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, había dicho antes de concluir la votación que Grecia deberá introducir otra divisa si ganaba el "no". "¿Sigue Grecia en el euro después del referendo? Claro que sí, pero si dicen 'no', tendrán que introducir otra moneda después del referendo, porque el euro no estará disponible como medio de pago", dijo Schulz a la radio alemana Deutschlandfunk.
Schulz matizó en las columnas del diario Welt am Sonntag que sea cual sea el resultado, la UE no abandonará a Grecia, y podría acordarle "créditos de emergencia, para que los servicios públicos sigan funcionando y la gente necesitada reciba el dinero necesario para sobrevivir".
El gobierno griego, formado por Syriza y el partido soberanista ANEL, y los acreedores del país (UE, FMI, BCE) llevan más de cinco meses de arduas negociaciones. Tras sendas líneas de créditos de 240.000 millones acordados desde 2010 a Grecia, que expiraron el pasado 30 de junio, a cambio de draconianas reformas y medidas de ahorro que han contribuido a una caída del PIB del 25% y a un aumento exponencial del desempleo, el actual gobierno de izquierda radical quiere un cambio de estrategia que pasa por la reestructuración de la deuda.
La última propuesta de los acreedores, que proponían prolongar otros cinco meses el programa de ayuda de Grecia y un paquete de unos 12.000 millones de euros a suministrar en cuatro entregas hasta noviembre, a cambio de nuevos recortes y subidas de impuestos, fue lo que motivó el puñetazo en la mesa de Tsipras y la convocatoria de este referendo. Según un reciente informe del FMI, Grecia necesitará 50.000 millones de euros en los próximos tres años, para estabilizar sus finanzas.




Dejá tu comentario