2 de abril 2001 - 00:00

Córdoba: porteños operarán el transporte de pasajeros

Dos de las tres zonas en las que se dividió la explotación del autotransporte público de pasajeros en la ciudad de Córdoba fueron ganadas por grupos con un fuerte componente «porteño». La tercera, que terminó en un empate técnico, se definirá mañana, cuando se decida entre una empresa local y una UTE en la que interviene como socio principal una de las transportistas más fuertes de Capital y GBA.

El negocio era tentador: u$s 150 millones anuales de facturación, por diez años. A cambio, los ganadores deberán rebajar la tarifa promedio de los actuales $ 0,80 a $ 0,70; los doscientos coches cero kilómetro que cada uno de los nuevos concesionarios deberá poner en las calles de la «Docta» en agosto deberán tener aire acondicionado, música funcional y teléfono público celular a bordo. Como el costo de estas unidades ronda los 130.000 dólares, la inversión total se acerca a los u$s 30 millones por zona.

Sin embargo, no todo fue un pacífico proceso en el que empresas pujaron por un negocio: una de las derrotadas, Ciudad de Córdoba, disconforme con el resultado de la licitación, el viernes cesó sus actividades y los choferes llegaron a obligar a los pasajeros a abandonar sus colectivos en plena «hora pico». Los micros, además, rodearon la terminal de ómnibus de la capital cordobesa impidiendo la salida de los viajes hacia el resto del país, e incluso hubo agresiones a una periodista de un canal local.

Ayer fuerzas de seguridad incautaron unidades de la empresa y obligaban a prestar el servicio en forma «normal». Hay, además, tres empresarios detenidos por «incitación al delito» (habrían convocado a un «lock out» que no sólo comprendía al transporte urbano, sino también el provincial). Quienes ya saben qué harán los próximos diez años son dos grupos: uno, conformado por Thomson (francesa que controla el espectro radioeléctrico argentino, y todavía pelea por el negocio de los radares), la constructora Bibiloni (obras públicas, zona franca de La Plata, Yacth Club Puerto Madero y terrenos en esa área de la ciudad) y la local La Docta.

El otro lo forman Colcam (uno de los mayores proveedores de colectivos, y dueña también de El Halcón y en la zona Sur y de otras líneas en el oeste del GBA) y Electromac (de los empresarios Sergio Taselli y Mario Montoto, entre otros, dueña de TCS, la principal fabricante de máquinas expendedoras de boletos del país).

El destino de la zona C se definirá mañana, cuando sean llamados a mejorar su oferta la cordobesa Coniferal y la UTE que formaron la (también) local Siglo XXI y el grupo Plaza (de la familia Cirigliano, dueña de gran número de líneas de colectivos en Capital y GBA, y principal accionista de TBA que explota las líneas Sarmiento y Mitre de ferrocarriles).

Curiosamente, la «sabiduría popular» cordobesa le adjudica ahora la propiedad de Plaza al grupo
Macri, algo de lo que alguna vez también se habló en la Capital, pero que no tiene ningún viso de seriedad. También en Córdoba se habla de una supuesta debilidad patrimonial de algunas de las empresas locales, que -según la especie-estarían pagando en cospeles los sueldos de sus choferes.

Los ganadores de la zona B, en su presentación (y a pesar de tener un «dealer» de otra marca como accionista) habrían prometido equiparse con colectivos
Volvo de piso bajo que se carrozarían en la planta que tiene Marco Polo en la provincia de Córdoba, lo que habría pesado al momento de otorgar puntaje para la adjudicación. Otros empresarios podrían seguir el mismo camino: surtirse de equipos en territorio cordobés, lo que -desde yasería un impulso importante para la economía local.

Los pliegos, además de las comodidades para los pasajeros, prevén que las empresas ganadoras instalen equipos de seguimiento (satelital o de otro tipo) en todas las unidades, como mecanismo de seguridad.
Thomson jugaría ese rol en la zona A y TCS en la zona B; el proveedor de la C se definirá junto con el ganador de la licitación.

No será esto lo único que se determine el martes: también se elegirá cuál de los tres grupos se queda con la administración de todo el sistema. Dado que los ómnibus recibirán el pago con tarjetas, cospeles y otros medios de pago, hará falta una especie de «cámara compensadora», que -por una comisión-operará una de las ganadoras. Hasta agosto esa tarea seguirá en manos de la alemana
Siemens Itron.

Además, según trascendió, Electromac/ TCS y Colcam estarían a punto de quedarse con un par de líneas de la zona sur del Gran Buenos Aires, donde ya tienen juntas uno de los ramales del viejo Expreso Cañuelas, hoy desguazado.

«Muchas de las líneas que no forman parte de algún grupo grande como Plaza, Halcón u otras, están en venta.Así que no sería de extrañar que alguien que venga con plata y cierto respaldo hoy pueda convertirse en un jugador de importancia en un negocio con graves problemas»,
dijo a este diario un empresario del sector, consultado por la existencia de estas tratativas.

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