En las últimas semanas se multiplicaron los denominados amparos de «segunda generación». Se trata de medidas cautelares que permiten a los ahorristas recuperar los depósitos a tipo de cambio libre, pese a que ya habían aceptado voluntariamente la pesificación de sus depósitos a $ 1,40 más CER.
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Esta situación, incluso, fue reconocida por el último informe del Banco Central sobre amparos, aunque asegura que resulta «imposible» cuantificar qué proporción de los recursos corresponde a los de «segunda generación». Durante setiembre, los amparos totalizaron los $ 335 millones, 32% más respecto a las medidas cautelares de agosto. Y en lo que va de 2003 el total llega a los $ 3.310 millones.
Por ahora se trata de fallos de primera instancia, que están provocando una creciente preocupación entre los bancos, ya que les causa pérdidas de depósitos. Lo que empezó como algunos fallos aislados en determinadas provincias, particularmente en Córdoba, ahora se está extendiendo en todo el país e incluso ya hay varios juzgados en la ciudad de Buenos Aires que actúan de esta forma.
Existen dos casos típicos en este tipo de amparos de segunda generación. Por un lado, aquellos ahorristas que aceptaron la pesificación a $ 1,40 más CER y se llevaron los fondos del banco o efectuaron nuevos depósitos. Y también están aquellos que aplicaron el dinero para la compra de inmuebles o autos, tal como se permitió el año pasado como parte del «descongelamiento» del «corralón». Junto a los fallos que se fueron conociendo también se multiplicó la cantidad de ahorristas que decidieron iniciar demandas para recuperar sus depósitos en dólares.