El Gobierno confía: la economía volverá a crecer en tercer trimestre

Economía

El Gobierno confía. Los datos que se analizan dentro del gabinete económico afirman que, vacunación mediante, desde el tercer trimestre del año la actividad se recuperará, y que este año sólo habrá que contabilizar un parate en el segundo trimestre. Se afirma que la producción se recuperará, y que el crecimiento de 5,5% prometido para este año dentro del presupuesto; se cumplirá. Y que incluso, aunque levemente, quedará corto.

Las estimaciones optimistas van más allá, y afirman que la recaudación impositiva y la buena marcha del comercio exterior (retenciones), le permitirá al gobierno cumplir además con la meta de déficit fiscal de 4,5%. Esto último, pese a las proyecciones de incrementos en el gasto ante la segunda ola de la pandemia. Y que, gran parte de la recuperación, se dará por mejoras en los salarios reales; especialmente de la clase media.

El oficialismo quiere que estos datos e interpretaciones lleguen a la mayor parte de los agentes económicos, y que para lograr esto un informe de circulación interna aporta argumentos. Lo que afirma ese paper sobre la actividad económica es lo siguiente:

Desde septiembre pasado, la industria viene operando por encima de los niveles prepandemia (con la excepción de octubre). En marzo de 2021, según INDEC la industria estuvo 10,7% por encima de marzo de 2019 (sí, de 2019). Estimaciones preliminares para abril arrojan una suba del 6% contra abril de 2019 (aunque caída intermensual del 2,9% contra marzo, por efecto de la segunda ola). En el primer cuatrimestre, la suba es de aproximadamente 5% contra mismo período de 2019.

Como efecto de ello, el empleo industrial viene recuperándose mes a mes. No solo recuperó lo perdido por la pandemia, sino que ya está por encima de los niveles que dejó Macri. En febrero de 2021, hubo 22.000 puestos de trabajo formales más que en febrero de 2020, con 18 de 24 sectores industriales creando trabajo en términos netos.

En términos sectoriales, la mayoría de los sectores está por encima de 2019. Particularmente bien anduvo el complejo metalmecánico, gracias a la extraordinaria performance de la maquinaria agrícola y, también, al impulso de la construcción, la línea blanca y el sector automotriz. Hubo cierta sustitución de importaciones en algunos de estos sectores (por ejemplo, heladeras o maquinaria agrícola), que permitió apuntalar la producción y el empleo sectorial, ahorrando divisas.

La rentabilidad de las pymes industriales se ha recuperado. En abril el 48% de las pymes industriales (según CAME) tuvo rentabilidad positiva, cuando en abril de 2019 esa cifra era del 29% y en abril de 2020 del 10%. El porcentaje de pymes industriales con rentabilidad positiva viene siendo el más alto desde el inicio de la crisis cambiaria de 2018.

En términos laborales, lo que espera el oficialismo es igual de optimista. El Gobierno está esperanzado en que para el momento de ir a votar en las legislativas de noviembre (y antes en las PASO de septiembre), el salario no esté en los niveles actuales de fuerte pérdida contra la inflación. Se asegura que para ese momento, la situación de los salarios de los trabajadores en relación de dependencia tenderá a la mejora radical hacia fin de año por una combinación triple.

Se considera que el índice del IPC que mide el INDEC, tenderá a un ritmo de crecimiento de 2% para los últimos meses del año, dos puntos porcentuales menos que los registrados en los primeros cuatro meses del 2021. También provocará una mejora en el nivel de compra de los sueldos, la aplicación de la mejora en el tema Ganancias en los sueldos de menos de 150.000 pesos mensuales de tope; la que comenzará a aplicarse, finalmente, desde la liquidación de los salarios de junio que la mayoría de los empleados en relación de dependencia recibirán a comienzos de julio.

En los tiempos de votar ya estará plenamente operativa la mejora en Ganancias. Se espera además que para el último trimestre del año, las paritarias estén en plena ejecución, y con resultados concretos en los sueldos. Y que, en todo caso, la discusión sea si se habilitan o no las cláusulas gatillo o de revisión, dependiendo de los gremios que hayan negociado. La orden política que llegó desde el Senado, es que los sueldos este año no pierdan contra la inflación, y que, como mínimo, le empaten. Y que en el momento de ir a votar, la sensación sea de recuperación del poder de compra de los sueldos. Todo dependerá entonces del nivel de dominio que el Gobierno demuestre sobre la inflación. Para esto el IPC debería ubicarse por debajo del 2%.

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