23 de abril 2008 - 00:00

Cristina acusa al campo: "Hay sesgo predemocrático"

Cristina de Kirchner y Lousteau, ayer en el acto en Casa de Gobierno en un acercamiento que apunta a disipar la ola de versiones sobre el futuro del ministro de Economía.
Cristina de Kirchner y Lousteau, ayer en el acto en Casa de Gobierno en un acercamiento que apunta a disipar la ola de versiones sobre el futuro del ministro de Economía.
Cristina de Kirchner dirigió ayer nuevas críticas hacia al campo. Fue en un discurso de tono moderado, pero en el cual se encargó de acusar al sector de tener un «sesgo pre democrático». Apuntó así al ruralista Alfredo de Angeli y sus declaraciones sobre la supuesta portación de armas de algunos productores dentro de los piquetes, y también al conflicto por la quema de pastizales en islas del Delta que cubrió de humo la Ciudad de Buenos Aires.

«Escuché que tenían armas para defenderse; ¿para defenderse de quién? Pido que todos cumplamos la palabra empeñada. Es muy difícil negociar así», afirmó la jefa de Estado, en referencia a los últimos dichos del dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos, que ahora, tras sus declaraciones, se enfrenta a una investigación judicial.

Siguiendo la línea argumental, Cristina pidió «calma y cordura» en medio del conflicto entre el campo y el gobierno, y sostuvo que «todos tienen derecho a reclamar», pero «sin amenazas ni intimidaciones».

«Los reclamos deben hacerse a través de las instituciones», agregó desde el acto que se desarrolló ayer por la tarde en el Salón Sur de la Casa de Gobierno, luego de la firma de un convenio con varios municipios bonaerenses para impulsar la agricultura periurbana.

  • Preocupación

  • «Creo que nos merecemos todos una ciudadanía plena donde cada uno pueda reclamar lo que crea que le pertenece, pero que lo haga siempre con los elementos de la democracia y de las instituciones», apuntó la mandataria en clara referencia a De Angeli.

    «Me preocupa cierto sesgo predemocrático en algunas metodologías», destacó Cristina, vinculando también su discurso con la quema de pastizales en el Delta. «No queremos ser rehenes de nadie. Los reclamos deben realizarse con métodos democráticos», aseveró.

    Ante un público de intendente y productores de Buenos Aires, la Presidente se permitió elogiar a los presentes, marcando una suerte de diferencia entre ruralistas «buenos» y «malos»: cerró su parlamento con sonrisas y saludó a aquellos productores «que agachan el lomo sobre la tierra, como me gusta a mí». «Los quiero mucho, porque son gente de trabajo», concluyó.

    Las palabras de Cristina fueron seguidas por el ministro de Economía, Martín Lousteau, que participó del acto pese a que se encuentra marginado de las trabadas negociaciones con el campo.

  • Silencio

    Esta vez, el joven funcionario no emitió palabras como en anteriores anuncios para el agro. En rigor, hay coincidencia en endilgarle cierta impericia al aplicar las polémicas retenciones móviles, la cuales fueron, finalmente, la gota que rebalsó el vaso para los productores y terminaron desatando el lock out de 21 días, que actualmente se encuentra bajo una frágil «tregua».

    Otra presencia destacada ayer en el Salón Sur fue la de la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Romina Picolotti: se presentó en paralelo como querellante en la causa iniciada en el Juzgado Federal de Primera Instancia de la ciudad de Campana.
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