25 de diciembre 2000 - 00:00

Cupones Bursátiles

Habrá que tener mucho cuidado -como nos aconseja nuestro amigo Pirulo-en esta nueva etapa iniciada por el Norte. Días atrás vinieron chubascos de gruesas gotas, tras conocerse que la Fed no tocaba la tasa. Nuevo gobierno, economía que dio señales de estar retrocediendo, mercados con exceso de gordura por una década consecutiva. El NASDAQ y sus «caballeros de la angustia», con papeles de difícil perfil para poder establecerles un valor real, y todo el mundo bailando al compás de ellos.

Leíamos que se espera una baja de la tasa para la próxima ocasión, expectativa que irá cobrando cuerpo a medida que se acerque la fecha. No somos tan atrevidos, como sí lo son muchos aquí, de querer adivinar los pasos norteamericanos desde la City porteña y dando algunas «seguridades», como si estuvieran en contacto con Alan Greenspan. No, si apenas uno trata de saber qué va a hacer Machinea, o para dónde se dispararán nuestros indicadores, resulta demasiado audaz lanzar pronósticos o lineamientos sobre qué harán por allá.

Pero, eso sí, tras haber escuchado y leído durante tantos años al viejo Alan, uno puede tener un perfil de su modo de pensar y de actuar. Y es por ese lado donde hay cuestiones que dan la sensación de no cerrar bien.

Uno sabe que la porfiada baja de impuestos a que se comprometió Bush no encaja con la actitud severa de Greenspan. Debió comerse un sapo vivo, seguramente, en momentos donde la economía se enfría velozmente -que es lo que él deseaba a lo largo de estos años-, pero una baja de impuestos: lo que puede alentar es a un rebrote del consumo.

La pregunta, inocente y de no economistas, que nos hacemos es: ¿le adosará Alan Greenspan, a esa baja de impuestos, una rebaja de la tasa? Una sobre otra parece dar por saldo que la fiebre volvería por el Norte, aquella «exuberancia» de la que tanto se quejó y criticó el titular de la Fed. Sería más coincidente con su modo de actuar que la suba, no que la baje. O, de última, que no la toque ni haga nada que aliente a retornar a economía caliente.


En medio de estas digresiones de un bursátil sureño, sin más elementos que verificar la personalidad del personaje en función del contexto y del nuevo gobernante, seguramente habrá otras disquisiciones y el propio desarrollo de economía y mercados hasta esa fecha. Esto vale para el día de hoy, vale para ese no tocar la tasa que fue recibido con bajas fuertes y demostrando que no estaba «descontado», como sobradoramente se pretendía dar a entender. El próximo chasco sería todavía mayor. Por eso, hay que tener cuidado...

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