Políticos y economistas -en general-puede que le hayan extendido una especie de cheque en blanco al nuevo ministro: la gente, no. He aquí la cuestión, si es mejor que el marco de encumbrados lo tenga en su regazo, o que exista un calor popular. Se abre abril, parece ser un mes bastante decisivo para que se formalicen tendencias. Se percibió un arranque y rebaje, no llegó a ser frenazo, pero resultó evidente que en el cierre del mes solamente el empobrecido mercado bursátil quiso sostener la señal favorable, muy pálida, pero favorable al fin. En tanto, tasas y bonos demostraban que el «ver para creer». Seguido del «ver para evaluar», continuaba privando en quienes operan desde afuera hacia adentro y que mantienen una fuerte desconfianza en un gobierno que acaso suponga que se dan vueltas de página y todo queda en el olvido, pero que ha ido sumando muescas y siempre equivocándose con énfasis, que es lo peor. Se ofrecieron avales rotundos a una gestión, que velozmente eran barridos sin miramientos, se enviaron hombres en gira que después de un par de días ya no estaban. Se apuntó claramente hacia una dirección, para voltear la mira hacia la otra punta. Y es tal la confusión y mezcla de teorías y libritos que hubo que digerir declaración tal, como: «Las medidas de Cavallo son de centro izquierda...». Pensamos, si lo hecho por Cavallo es de centro izquierda, Keynes debía ser comunista... Nos decía un empresario, que tiene especial fruición por apoyar y entusiasmarse con lo que venga atrás, sea lo que fuere. «No, pero mire que Cavallo cambió, no es el de 1991...» Justamente, nunca hemos leído que Van Gogh se hubiera puesto a modificar «Los girasoles». Y también nos lleva esto a pensar que la gran llave del éxito de este ministro es: su capacidad para mimetizarse. Al objetivo de llegar, se subordinan todos los demás. Pero, sabemos para qué se mimetizan los individuos en la Naturaleza, ya sea para pasar inadvertidos ante sus enemigos, o para caer sobre la presa en el punto apropiado. Y parece haber bastante de esto, en cuanto a que son muchos los que siguen esperando ver el verdadero color del nuevo modelo «Cavallo 2001». Que tuvo la habilidad de sorprender con su vértigo y no dando tiempo a pensar a nadie. Que tuvo la astucia de armar un cordón de sostén político por fuera del gobierno, viendo cómo habían terminado los «respaldos» presidenciales.Y que ahora llegó el momento de la acción y que las medidas que se tomen generen la acción-efecto apropiado. Abril puede ser el mes bisagra, la Bolsa local ha hecho todo el esfuerzo de señal de índices, con las escasas fuerzas que le quedan. Y eso que se estaba en la duda atroz de no saber cómo afectaría el impuesto a operatorias bursátiles-financieras, como la caución, algo que puede condicionar mucho al sistema. Veremos.
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