Pudimos haber cambiado el comentario del viernes, acomodarlo tras conocer el resultado de la rueda posterior a conocerse el arreglo con el Fondo. Preferimos dejarlo tal cual, aunque trasuntara nuestro gran temor por esa reapertura del miércoles. Se dio a la inversa, se invitó a una fiesta alcista por esos ocho mil (partidos) millones obtenidos y a pesar de ciertas caras, como la de Cavallo, que estaban lejos de reflejar felicidad. Sin embargo, así como el riesgo-país se deslizaba hacia atrás, las acciones del Merval, se despacharon con ¡más de 8% de aumento en una rueda!
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Sabe el lector cuál es nuestra costumbre, acerca de las reacciones inmediatas a una novedad de cierto calibre: dejarla pasar de largo, analizar de qué modo se conformó el resultado y esperar una decantación que no esté imbuida de impulsos, ni de ayudas oficiales -en el caso de las alzas- o de un desequilibrio demasiado anormal de las fuerzas del mercado. Justamente ese título, «las fuerzas del mercado», resultan la denominación para la famosa escultura del hall de Wall Street, que muestra la terrible lucha entre un toro y un oso. Si falta alguno de los dos, no hay lucha. Si no hay lucha no hay fuerzas del mercado, ni escultura, ni -claro-mercado como tal. Y en la rueda del miércoles alguien faltó a la cita, dejando que con una base solamente mediocre de volumen, se pudiera dar un salto de más de 8% en los precios. A nosotros no nos cierra en absoluto esa relación de volumen a cotizaciones y si buscamos algo más, vemos que los otros dos indicadores que semblantean la realidad de cada rueda -Indice Bolsa y Burcap- no convalidaron esa suba sensacional del listado mayor, el más mediático y el que gana todos los noticiarios. Pensar que el escenario se mejora, aunque sea en cierta medida, por esa ayuda condicionada y a cuentagotas que se obtuvo, forma parte de las alforjas de quienes trafican optimismo en estado puro y no pasible de ser filtrado con el raciocinio. Si después de todo lo hablado, y tras doce días de «fumata», todo lo logrado pasó por esos anuncios hechos a medias palabras, antes y debiendo aplicar los requisitos que impusieron, se puede considerar un triunfo para la situación del país: pues, nos anotamos en otra lista... La Bolsa del miércoles fue en la dirección deseada por los gobernantes, con rotundo éxito de cotizaciones en el Merval. Pero, con órdenes por no más de 17 millones de pesos para las locales y desatando una abierta «crisis de oferta», antes que una entrada fuerte de demanda. Fue un tigre caminando en dos patas, algo que puede parecer original y simpático: pero que no convence como cazador. Informate más
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