6 de octubre 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

No queda otra que repetir la misma respuesta, a los que siguen preguntando: ¿Por quién doblan las campanas? Y esquivan la realidad que les dice a gritos: «Las campanas doblan por ustedes...». Un país que ha quedado librado a su suerte, o a lo que hagan los funcionarios argentinos, abandonados de la mano del amo que se ocupa de problemáticas más gravosas que sacar al tullido de la cama. «Arreglarse como puedan y después veremos», es lo que trajo el último enviado argentino en sus alforjas. El vecino, y socio, que continúa en la suya y matándonos con sus viajes devaluatorios. El riesgo-país llegando a nuevos topes, el Presidente explicando que «es porque los que tienen bonos argentinos los han estado vendiendo, ése es el mecanismo...» (al menos, encárguense de darles algunas clases, si va a salir a dar explicaciones a la población sobre por qué el riesgo-país atravesó los «1.750» puntos). Desde esta humilde columna, le decimos al lector que nos hemos puesto el casco de las jornadas muy duras. La se-mana se encaminó a una aceleración fatídica de nuestros malos ratios, mientras en el mundo jugaban a otra cosa y hasta subían en Wall Street 2% y 7%, ¡cuando Buenos Aires caía 7,5%! La mayor evidencia de haber quedado como los indios que habitaron estas pampas: a los gritos y en b....

La rueda del miércoles nos retrotrajo más al fondo de la historia, ya en zona preconvertibilidad, con un Merval habiendo perforado la cota de los «200» puntos -suena a increíble-y, el otro, haciendo equilibrio por esa zona. Esa rueda nosotros las coronamos como la peor del año, por la conjunción entre esa caída de cotizaciones -que ya venían de una caída fuerte-y el aumento de volumen, que trepó desde los siete a los catorce millones.


Si hubiera que dar clases acerca de inversiones, se podría tomar como ejemplo bien clásico de «corrida» bursátil, esa jornada del miércoles. Al término de la misma se nos ocurrió preguntarnos, en el comentario del día, ¿cómo sigue esto...?». De qué manera abrir mercados al día siguiente y cuando no había ninguna noticia, ninguna conferencia de prensa, ninguna personalidad atractiva, capaces de poner algo en el otro platillo de la balanza. Al momento de escribir esto, no abrió la fecha del jueves, no sabemos qué habrá sucedido por más que esto aparece en lunes. Deja-mos nuestra incertidumbre, como prueba de nuestra temblorosa opinión sobre el futuro inmediato, no ya del vapuleado mercadito nuestro... sino del herido país.

Dejá tu comentario

Te puede interesar