Que nada menos que quince acciones líderes, de diecinueve enlistadas -excluyendo a las españolas-estén cotizando debajo del valor nominal, con un cero adelante, no es solamente anécdota, ni es casualidad, ni es desfavorable, claro... En años lejanos, cuando se trabajaba en un mercado al que los modernos denostaron (pensando que saber hacer Bolsa, mercado, pasa solamente por la tecnología y la velocidad), tratando de inocular otros principios, mucho más laxos, menos preventivos y -por ende-dando más exposición al inversor desprevenido, para que lo acorralen con algún chasco o artimaña, resultaba una pobre imagen la de cotizar debajo del nominal. Mejor, apresurémonos a aclarar -para el novicio que pueda estar leyendo-que a efectos bursátiles (con las malas excepciones, contraventoras de este principio, de quienes cotizan por $ 10 como los ADR), el «valor nominal» es siempre de $ 1 por acción. Cuando una acción bajaba del valor par, no podía -por caso-iniciar una «suscripción» de acciones nuevas. Y cuando los papeles derrapaban debajo de sus nominales, respondían casi siempre a situaciones comprometidas, malos manejos, pésimos balances, o bien -en ciertos casos-a una licuación de capitales, mediante excesivas ampliaciones de emisión. Por aquellas épocas, esto último era muy extraño, porque se solía respetar una relación de «tres a uno», en lo que hacía de capital a patrimonio. Y esto impedía esa licuación, la «inflación bursátil» que hoy tantas ostentan, por haber dilatado en exceso sus capitales. O por encogimiento de los patrimonios netos, por pasivos excesivos. Ni cotización, ni valor patrimonial, nunca debían estar debajo del nominal. Si usted llevaba un patrimonio de 3.000 millones, el capital no pasaba de 1.000 millones, la cuenta de «ajuste por inflación» se utilizaba con criterio, hasta que llegó una época «moderna» donde todas se dedicaron a pasar a papel esas cifras solamente nominales. En la coincidencia de ampliación excesiva, en capital, con patrimonios sin crecer o pasivos que suben, lo único que faltaba era una Bolsa en tendencia declinante aguda: ergo, 15, de 19 líderes, están cotizando a «moneditas», debajo del nominal bursátil, y dando una pésima impresión visual (con los «ceritos» adelante). Y en una plaza que nunca recogió los cambios de moneda en las cotizaciones, sino quitando ceros a las cantidades. El derrumbe, la peor tendencia sostenida en toda la historia bursátil nacional, tiene en esto otro testimonio inapelable: y ojo que la nueva, Paty, es un papel que está en $ 1,55 (cotizando salteado) y las otras que quedan con el «1» adelante, apenas están por encima del nominal. Quizá lleguemos al extraño récord de poseer todo un panel mayor, con acciones de «cero, coma» y en precios de liquidación... «por cierre definitivo».
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