Cupones bursátiles
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Casos famosos hay en la historia, especialmente de Wall Street, donde la lucha entre pesos pesados -pesados de verdad, tipo Morgan, Vanderville, Livermore- terminaba cuando ponían a uno en el «córner» (lo arrinconaban, sabiendo de la necesidad de tener que comprar obligados) y lo asesinaban, hasta hacerlo perder fortunas.
Esto es lo que nos quedó como señal más notoria sobre el estado de los mercados del mundo, preguerra, y no es poco, ¡caray!... Es como si amanece cada día, saber que las plazas están en nivel de sobreventas al límite. Porque cualquier noticia, más o menos alentadora, puede hacer dar saltos recuperatorios formidables. Al menos, para cortar esa depresión de índices que termina en una espiral tan peligrosa. Saliendo de la caída en «tirabuzón», teniendo cierto gobierno sobre las naves bursátiles, se eliminan perfiles que se habían asomado siniestros. Claro, no sabemos qué ha sucedido con el lunes 17 y el fin de semana previo; es un dato crucial al que no tenemos acceso. Solamente, a descifrar esos tiempos de cuenta regresiva que depararon un jueves de repuntes, mostrando que se está a la espera de que exista la alternativa. La «cubierta», la famosa cubierta y el juego de los bajistas en corto suele prestar su servicio importante a los mercados de riesgo. Aunque se los vitupere. Mientras el inversor se esconde... ¡el especulador hace mercado!



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