26 de marzo 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

... La semana se iba, viendo el epicentro de los sucesos que sacuden al mundo, extrayendo su mejor rendimiento en varios años: en lo que podría juzgarse como el peor de los momentos. Y, encima, con una tendencia que estaba ya debilitada y con poco resto, para soportar hacerse eco de malas nuevas. Es Wall Street. Es el NYSE. Es el Dow Jones. Es la Bolsa... que cuando parece más sometida, aquellos que la sometieron por demás son los que la tienen que ayudar a levantarse, recargando con sus compras apresuradas, a un flujo que se adelgaza. Los demás, tratan de acompañar y servirse lo que puedan. Y por allí apareció también Buenos Aires sacando partido, para llegar al viernes pasado acechando a los «600» puntos.

El día viernes y con $ 32 millones girados, solamente para acciones, se marcó un salto de ritmo como para no pasar por alto. Cierto es que estuvieron los 6,5 millones de papeles en Galicia, o los 2,5 millones en P.C., pero esto solamente alentaba la idea de una toma de posiciones, en carteras frondosas. Y, en tal aspecto, reforzando la que podría juzgarse como «la mejor rueda en 2003». Los números, la estadística, la aleación de los mismos, conducen a pensar en esa conclusión. Podría objetarse que, en esa fecha, lo conseguido en aumento Merval fue demasiado leve, respecto del ritmo. Y se puede conceder esto, en función de un mercado que venía de quieto a débil, aplastándose contra un lecho y dejando que la tormenta en superficie, lo afectara lo menos posible. Disecado de ventas, pero no «sobrevendido», no hubo por aquí demasiada inquietud por cubrirse. Al menos, no en lo que denotó esa rueda, donde posiblemente se «barrió» el camino y dejándolo apto para una mayor conquista, si es que la semana siguiente no traía vuelcos del exterior.

Pero, es más intrincado determinar el estímulo para la suba, o el aumento de volumen haciendo posiciones. No participamos de la guerra. No estamos en la lista directa de los que se sentarán, a diestra y siniestra de Estados Unidos, procurando algunos favores. Y, como se ha mencionado, acaso resultemos perjudicados si el comercio con esa zona pasa a ser control de los señores del Norte. Con lo cual, todo pasaría por
copiar mejoras de los mercados mayores, en tanto duren y no confronten con su propia problemática interna. A muy poco de vivir jornadas muy delicadas en nuestro país, nada menos que elegir autoridades que sepan gobernar la gravedad de la situación, esto deberá prevalecer ya entrando en abril. Y ese chocarse de corrientes, las de afuera y las de adentro, pondrá a los operadores en bastantes laberintos inmediatos.

Promete resultar una zona de pasiones, saliendo ya de las casillas fundamentales de la inversión: y penetrando en lo que se titula como «la línea psicológica» de los índices. Para los que son amantes de la Bolsa, puede resultar otra «lección gratis» que nos dispense el sistema.

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