24 de noviembre 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

Estábamos leyendo el prospecto de una sociedad que viene a la oferta pública: Compañía Industrial Cervecera. En la situación que vive nuestro diezmado mercado, resulta un hecho de gran notoriedad advertir que habrá una empresa nueva en la cotización. Lo celebramos. Aportará un rubro que se ha perdido en nuestro recinto, justamente cuando se proviene de la baja reciente de una clásica como CINBA, la que decidió salir del listado. Y hace mucho tiempo, ya la representante cervecera resultaba Bieckert, en una pizarra de «bebidas» que integraba algunas más. Por caso, Crush. El caso es que viene a integrarse, dentro de lo que se está procurando en la gestión de la Bolsa de Comercio, y que podría generar algunos frutos consecutivos, no solamente el mencionado.

En el prospecto existe un punto interesante, con la sociedad advirtiendo sobre «factores de riesgo» a quienes vayan a mostrarse dispuestos a suscribir sus títulos. Y, entre ellos, algunos párrafos encajan con aquello que mencionábamos días atrás en esta columna, refiriéndonos a los dichos de Lavagna en Rosario y su modo de entender la «política económica».

Industrial Cervecera apunta características que hacen a su labor empresarial, lo relacionada enteramente que está al mercado doméstico y toda la línea de equipamiento para producir, que -de modo ineludible- está ligada a pagar maquinarias, tecnología, repuestos, en dólares. Una dicotomía que se reitera en muchas empresas: la de poseer ingresos en pesos, por no ser exportadoras, y una serie de costos esenciales que están relacionados al dólar. Lo que suele estrechar márgenes de utilidad y, si hay sorpresas, colocar en estado delicado la marcha empresaria.

 

Sin embargo, también la sociedad llama la atención al lector y potencial inversor en ella, respecto de los «factores de riesgo relativos al país». Y menciona: «El gobierno argentino ha ejercido, y ejercerá, una significativa influencia sobre muchos aspectos de la economía». Más adelante, remarca: «Consecuentemente, las medidas que el gobierno argentino ha adoptado, o pudiera adoptar en el futuro respecto de la economía, han tenido y podrán tener un efecto significativo sobre las entidades del sector privado».

Expone sucesivamente todos los aspectos que son potenciales peligros para la rentabilidad y hasta para la estructura total de las compañías. Y la nómina, muy extensa, no se agota en posibles medidas, cambios de normas o impuestos diversos, sino que incluye el aspecto del «malestar social»: siempre acechante, como para distorsionar producciones y ventas.


No lo menciona Industrial Cervecera, lo decimos nosotros, pero toda la exposición y advertencia a los inversores pasa por el «dirigismo» notorio que se emplea: y que no tendrá límites, tal los conceptos del propio ministro, que considera que todo es válido como «política económica».

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