6 de septiembre 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

Siguen las extrañas coincidencias, de cuestiones totalmente opuestas. Recibimos el lunes una información de la gente del Mercado de Valores referida a aquel nuevo lanzamiento del PRO.DI.BUR (y que es un ingenioso y práctico programa por medio del cual se accede a las herramientas operativas del mercado bursátil).

Y coincidió con la que fue la rueda más fría del año, más atemorizante por la salud del sistema, que desnudó su extrema delgadez al quedarse sola y sin cierta manta que se le extiende del exterior. Al estar lo de los Estados Unidos fuera de actuación, en otro de sus feriados, Buenos Aires debió demostrar en qué base de negocios se sitúa ahora y después de la contracción sufrida en los meses últimos. Pues bien, los negocios accionarios del lunes pasado a gatas reunieron $ 8,5 millones de efectivo, en el horario habitual.

Ocho millones y medio de pesos, ni tres millones de dólares, es lo que circuló por las venas de una plaza totalmente doblegada -aunque vencida, nunca- y yaciente a la vista de todos. En tal espanto estadístico, lo que nos llegaba de información de la gente del IAMC -el instituto que depende del Merval- era nada menos que: «récord de más de 4.500 inscriptos, participan de la simulación bursátil...». Justamente, esto finalizaba al día siguiente y su versión para «inversores y público en general». Informe acerca de una siembra más que interesante de potenciales adherentes al sistema bursátil, que se anotaron y participaron de la experiencia propuesta. Nos complacemos también en difundirlo, por haber aportado la humilde apoyatura desde esta columna y en el momento de las inscripciones. Tiene un indudable «valor agregado» saber de tal cifra récord en participantes, por haberse producido en lo que es el valle más angustiante en negocios del sistema, de años a esta parte. Habría que retroceder a plena zona de la crisis pasada para encontrar parangones con los totales del lunes en nuestro mercado.  


¿Qué nos dice, nos deja, esa mancomunión tan singular de inscriptos y volumen del día? A nosotros, que todo lo que sucede ahora con el inmenso valle de falta de capital para la Bolsa es uno más de los muchos momentos amargos del historial. Pero, por debajo, hay más semilla que se está haciendo germinar -las inscripciones del PRO.DI.BUR. lo evidencian- y es momento de redoblar el esfuerzo en la docencia y la enseñanza, antes que desfallecer bajo la simple frase de: «La Bolsa no interesa». En estos momentos es así, lo debemos reflejar en las notas diarias, pero seguramente volverá a estar en la mira cuando se abra otro frente más apropiado y pase la moda de otras alternativas. No interesa, pero interesará.

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