29 de mayo 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

Menos mal, pensamos, que mientras todo parece concentrar la máxima atención en cómo se puede trabar a un país y su economía (además de sus secuelas), hay gente que promueve obras que serán sumamente útiles a futuro. Y el último ejemplo lo tenemos a la mano, con el arribo de una misiva de la empresa Solvay Indupa y que terminó por confirmar la creación de una nueva sociedad con la firma Rafael Albanesi SA. De la unión, nace una criatura denominada «Solalban Energía» y donde Solvay posee 58% del capital, lo restante -42%- será para su asociada.

¿Y para qué se ha producido esta conjunción empresaria? Pues, para llevar adelante la construcción de una central de generación de energía eléctrica, que producirá 165 mW, en Bahía Blanca. Inversión que está calculada en los u$s 150 millones, en dos etapas que generarán 120 mW -en primera realización, llamada de ciclo abierto- y en una definitiva, llegando a los 165 mW mencionados. Objetivo principal: asegurar la operación plena de las plantas de Solvay Indupa y, además, volcar al mercado energético el excedente que esté disponible. Una obra de doble utilidad, porque el mercado en general recibirá el consumo actual que requiere Solvay Indupa, sin necesidad tampoco de utilizar transporte y distribución

Ya se han adquirido las turbinas de última generación, de Estados Unidos, y están reservados los restantes equipos para la puesta en marcha. Justamente dentro de un año -en 2009 a esta época- estaría arrancando la generación de la primera etapa. Con esto, la planta de Bahía Blanca podrá asegurarse suministro vital, como también conservar su perfil de alta competitividad y sin estar dependiendo de fatídicos cortes, por necesidades en el país. Al par que permitirá incrementar producciones de PVC y Soda Cáustica, que están dentro de un ciclo de alta demanda regional. La información, que nos pareció importante de destacar -porque suelen aparecer en recuadros empresarios, solamente- es multifacética: tanto resulta de interés general, frente al problema energético, como a seguidores de una empresa cotizante que ha diseñado estrategias para solucionar un nudo que, a la mayoría, se le presenta complicado (lo que, seguramente, redundará en resultados futuros).  

Nos viene a la memoria aquello de Molinos Río, su flamante planta de San Pedro y la realización de una usina propia que -tontamente- primero les fuera objetada (por funcionarios acostumbrados a trabar, en vez de alentar inversiones y otras). Tanto título de gobierno vs. campo, y la triste imagen que paseamos en el mundo, que este tipo de novedad es oxígeno: gente que sigue haciendo.

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