Cupones bursátiles

Economía

Continuamos viendo trimestrales al pasado marzo, en la espera de que aparezcan los cerrados en junio (tienen hasta inicios de agosto para presentarse). Y a decir verdad, cada juego de hojas de un estado contable, que resulta lo último conocido, parece oler a rancio, como si tuviera mucho tiempo más que esa fecha cercana del 31 de marzo. Ya en las reseñas que entregan las sociedades, y en los números cotejados con años anteriores, se advierten -en varias-que comienzan las referencias a los primeros sufrimientos, de un estado de cosas en la economía y en los conflictos locales que dejaron huella sobre el último mes del trimestre. Primeras señales concretas de caída de consumo en diversos rubros, preocupaciones por incrementos de insumos, inquietudes respecto de nuevos pedidos de aumentos salariales. Y una riesgosa pendiente hacia la pérdida de competitividad, junto con activa incursión del «importado» en varias líneas de artículos.

Esto afectó el remate del trimestre a marzo, pero es para esperar con los debidos recaudos el período que llegará a continuación -junio-donde para muchas será -además-el remate de «memoria» 2007/ 2008".

Primero se descubrirán los trimestres, que los «balances generales» poseen un plazo bastante más largo para mostrarse en público. Y el inversor precavido ya se habrá preguntado por la suerte corrida en el trimestre segundo que tomó de lleno, y sin dar tregua, todo lo derivado del conflictivo asunto con el campo. Si uno dice, para un ejemplo, lo de la « maquinaria agrícola» seguramente que, bajo estas condiciones, resulta una obviedad. Pero el sufrir en la economía tiene el principio de la propagación, alcanzando rubros que no están en el listado de afectados directos. Y termina, también, por socavar la economía doméstica, la del consumidor final, que percibe la erosión inflacionaria. Que ve con gran temor el porvenir inmediato y que obra en consecuencia: restringiendo sus gastos a lo solamente primario.  

Variables en gran ritmo de movimiento, saliendo de madre, dificultando producción, venta y, toma de decisiones. Habrá que ser más benevolentes con números que se muestren más enflaquecidos, porque no puede apartarse de los análisis el escenario turbulento a que se enfrentaron las compañías, entre marzo y junio. Será con gran expectativa que se irán consultando esos balances, donde es casi seguro que habrá sorpresas de nota para quien no ha previsto nada. Esto será un elemento intrínseco, seguramente el de más puro componente bursátil -ver cómo anduvo la empresa que emitió las acciones-, que no sirve para tranquilizar a nadie sino que pone cuota de suspenso.

Dejá tu comentario