9 de agosto 2002 - 00:00

Debutará el lunes nuevo índice del dólar futuro

Debutará el lunes nuevo índice del dólar futuro
El lunes hará su debut en la Bolsa de Comercio el índice de dólar futuro, un instrumento que desde la salida de la convertibilidad venían reclamando con insistencia tanto empresarios como ahorristas, ya que permitirá generar una mayor certidumbre en las operaciones comerciales a plazo.

Bautizado Indol, el índice de dólar futuro creado por el Mercado de Valores (Merval) será un indicador a seguir con atención, puesto que reflejará las expectativas sobre la marcha futura del tipo de cambio y, en consecuencia, de la economía en general.

El Indol permitirá a empresas, comercios, PyMEs y ahorristas cubrirse de las variaciones en el tipo de cambio y reducir la incertidumbre en las operaciones financieras y comerciales.

• Comisión

En rigor, se trata de un instrumento al que también puede acceder el público en general a través de un agente de Bolsa. En este caso, se debe tener en cuenta la comisión del intermediario, que usualmente oscila entre 0,5% y 0,7% del monto de la operación. A ello se le deben sumar los derechos de Bolsa y de mercado, que son inferiores a 0,1% del total. Es decir que habrá un costo de entrada y de salida de alrededor de 1,5%.

Si, por ejemplo, el ahorrista tiene una deuda en dólares, este instrumento permitirá asegurarse el valor en pesos de la obligación contraída en divisas estadounidenses. Pero, además, se podrá comprar dólares a cuenta de un ingreso futuro en pesos. Esto es particularmente útil para los vendedores de bienes de consumo en cuotas fijas y en pesos
, y también para aquellos inversores con depósitos reprogramados que quieran asegurarse la adquisición futura de dólares. Ello, sumado a las ventajas que en cuanto a previsibilidad traerá para los importadores, o para los ahorristas que deseen planificar la compra de un bien valuado en dólares, asegurando su precio en pesos.

El monto mínimo para operar con el índice de dólar futuro es de u$s 1.000, pero la inversión inicial requiere de tan sólo 10% del monto a negociar.
Este porcentaje será depositado como garantía en la Caja de Valores. Además, las operaciones cuentan con el aval de liquidación del Mercado de Valores, lo que significa que, en caso de un incumplimiento entre las partes que acuerdan la operación, el Merval se hace cargo de abonar al damnificado.

• Activo

Un dato a tener en cuenta es que el Indol tiene como activo subyacente el tipo de cambio de referencia elaborado por el Banco Central. Según se estableció, el cupo operativo será de $ 2,5 millones para el conjunto de vencimientos y por acción del Merval, con la posibilidad de ser ampliado depositando garantías adicionales. En cada vencimiento (que será el último día hábil de cada mes) se liquidarán todas las posiciones abiertas, en pesos, en función de la diferencia entre el precio de cierre del Indol del día anterior y el valor del tipo de cambio de referencia del Banco Central.

En principio, se habilitarán los dos primeros vencimientos, es decir que desde el lunes se podrá seguir la evolución de dólar futuro a fines de agosto y fines de setiembre.
Más tarde, en función del volumen negociado y la aceptación que logre el instrumento, se irán abriendo las restantes posiciones hasta fines de agosto del año que viene.

Por otra parte,
la salida a Bolsa tanto de los bonos del Estado nacional (BODEN) como de los certificados de depósitos reprogramados (CEDRO) sigue sin fecha cierta. Son pocos los que creen que estos instrumentos podrán hacer su debut bursátil el lunes junto con el Indol, dados los retrasos de orden administrativos y técnicos que aún subsisten.

En lo que respecta a los BODEN, los bancos aún no finalizaron el proceso de informar las suscripciones totales al Central, por lo que es casi imposible que salgan a cotizar durante los primeros días de la semana que viene. Paralelamente, se espera dotar a estos títulos de mayores usos (en concreto, ampliar sus funciones de cancelación de créditos bancarios) para, de esta forma, apuntalar su cotización a la hora de la salida a Bolsa. Por el lado de los CEDRO, las principales trabas pasan por la infraestructura y requisitos informativos que demandan su debut en el recinto porteño. Hay que tener en cuenta que se trata de certificados de depósitos de 70 bancos distintos, cada uno de los cuales, a su vez, contiene 17 subespecies en función del monto, la moneda y el plazo reprogramado. Esto demandaría que al menos 1.190 nuevos tickets se incorporaran a las pizarras de la Bolsa.

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