Tal como había adelantado este diario, finalmente el gobierno modificará con un decreto de necesidad y urgencia (DNU) la ley que habilitaba el uso de las reservas para cancelar deuda con organismos internacionales. Pero como el Club de París -que postergó para mañana el tratamiento del caso argentino- no entra en esta categoría, será incluido de manera específica para que pueda efectivizarse la operación.
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Así lo adelantaron ayer el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el titular del Ministerio de Economía, Carlos Fernández, al presentar el proyecto de Presupuesto 2009. La modificación legal para que pueda efectivizarse la cancelación parcial o total de la deuda con los países que integran el Club de París se incluye en el DNU con la ampliación del Presupuesto 2008.
Otro aspecto que se incluye en uno de los artículos del decreto está vinculado con la instrumentación de la operación. Se dispone que el Ministerio de Economía entregará un título a cambio de las reservas que recibirá del Central. Desde el Palacio de Hacienda aclararon, sin mayores detalles, que esta vez el título «será más generoso» que el entregado al realizarse el pago con reservas al FMI, a principios de 2006.
Según pudo averiguar este diario, la característica principal del nuevo título -nominado en dólares- es que tendrá cotización bursátil. «La idea no es venderlo de inmediato y mucho menos en medio de este temblor financiero. Pero el objetivo es que en el futuro cercano el Banco Central tenga la posibilidad de ir recomponiendo reservas con la venta del bono en el mercado secundario», explicó una fuente de la institución.
En 2006, el gobierno entregó una letra de Tesorería por u$s 9.800 millones. Pero se trata de un título sin cotización y que está valuado según normas técnicas internacionales. El Central cobra intereses semestrales, pero no tiene la posibilidad de venderlo a inversores en caso de que precise mejorar su nivel de reservas. El plazo del nuevo bono llegaría a los diez años, aunque aún está por definirse.
Nerviosismo
La noticia del pago al Club de París generó nerviosismo entre los inversores, ya que implicaba la pérdida de reservas en un momento complicado, considerando el derrumbe bursátil en el mundo. Por eso, la intención del titular del Central, Martín Redrado, es contar con un instrumento líquido que reemplace las reservas y que dé una señal de mayor disposición de liquidez en caso de que se agrave la crisis.
De todas formas, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, dejó entrever que el gobierno podría pagar sólo el monto de deuda vencido, sin incluir lo que aún no entró en esta categoría. Esto evitaría un impacto tan grande en las reservas, ya que se perderían u$s 6.700 millones de los casi u$s 47.000 millones actuales.
El departamento legal del BCRA también había solicitado a Economía mayor cobertura jurídica para entregar las reservas. Por eso, el DNU habilitará el uso de las «reservas excedentes» para cancelar deudas también con el Club de París y no sólo con organismos financieros internacionales, como se dispuso en el decreto de fines de 2005 (luego ratificado por ley).
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