Argentina, El Salvador y Ecuador beneficiados del maná del Fondo

Economía

Todo listo para recibir los nuevos DEG. Para muchos, ni fu ni fa. Para otros, es como un respirador. La posibilidad de redistribuir es la clave.

El FMI no se quedó atrás y al igual que la Fed y el BCE hizo despegar su helicóptero, pero de DEG (u$s650.000 millones). Así Argentina, al igual que el resto de los países miembros del FMI, recibirá el maná del cielo de una asignación extraordinaria de DEG. Claro que el impacto no es igual para todos. Porque todos reciben algo, aunque no lo necesiten. Para los mercados emergentes con reservas bajas y/o que enfrentan elevadas exigencias de financiamiento externo marcará una diferencia en 2021.

En la región, el caso argentino y ecuatoriano, incluso para El Salvador, es sin duda, un valioso salvavidas de corto plazo. Es eso, un bálsamo, que puede ayudar a suavizar el ajuste macro y, por lo tanto, puede impedir la adopción forzosa de políticas procíclicas (contractivas) y a menudo abruptas y distorsivas, a la vez que brinda un margen de maniobra en términos de gasto para afrontar la crisis. Pero que de ninguna manera sustituye a una política macroeconómica sólida y disciplinada, bajo la óptica de Wall Street.Para tener una idea de la inyección de liquidez, los países calificados, por el FMI, como emergentes y los de ingreso medio, unos 86 aproximadamente, se beneficiarán al recibir una asignación equivalente a u$s250.000 millones.

Si bien todo se parece al helicóptero de la Fed y del BCE, el del Fondo no amplía, inicialmente, la oferta monetaria mundial de modo que en primera instancia se estima que es poco probable que esta asignación de DEG sea inflacionaria, sino que aumentará el stock de reservas globales. Claro que en el caso de que las nuevas reservas respalden políticas fiscales expansivas -al vender los DEG por dólares, euros, etc.- los efectos inflacionarios pueden ser diferentes, pero como no sería algo masivo el impacto sería más a nivel local.

Al respecto, una encuesta entre fondos de inversión de Goldman Sachs estimó la demanda potencial de monedas de libre uso después de la asignación de DEG en solo u$s28.000 a 37.000 millones. Además desde un punto de vista monetario, si los DEG se cambian por cualquier moneda de libre uso (dólar, yen, euro, libra o yuan) de países distintos de los emisores de estas monedas, no habrá efecto monetario, ya que las reservas de divisas simplemente se trasladan de un país a otro, con un cambio concomitante en la composición de las reservas en ambos países. Claro que en el caso de que el banco central que emite la moneda de libre uso esté involucrado en proporcionarlos a cambio de DEG y no esteriliza el impacto monetario, entonces la oferta monetaria puede aumentar.

Más allá de los efectos monetarios e inflacionarios, este maná fortalecerá las reservas de mercados emergentes en un momento de importantes desafíos económicos y sociales, flujos de capital inestables y un endeudamiento creciente. Por ello, el tema clave pasa por el fondo fiduciario que impulsa el G20 para que los países que no necesitan los nuevos DEG o no los usarán inmediatamente puedan canalizar voluntariamente parte de sus asignaciones de DEG. Por ejemplo, si las economías desarrolladas (reciben en total u$s400.000 millones) pusieran a disposición el 15% de su asignación de DEG, las economías en desarrollo podrían obtener u$s60.000 millones adicionales.EE.UU. señaló recientemente que pondría a disposición una quinta parte de su asignación, unos u$s20.000 millones.

Vale señalar que en la anterior asignación especial, en 2009 bajo la tutela del fallido Dominique Strauss-Kahn, a raíz de la crisis financiera mundial, el 70% de los países no usó los DEG, los mantuvo como reservas. Para varias economías de la región, 17 en total, la nueva asignación de DEG aumentará el stock de reservas en más de un 10%, incluyendo Argentina, Belice, Ecuador, El Salvador, Jamaica, Surinam y Venezuela (en estos últimos casos el aumento será del 80% y 30% respectivamente).

Ocurre que Wall Street observa el umbral considerado mínimo de reservas para cada país según el criterio del FMI y en el caso de latinoamérica los países que están muy por debajo de rango mínimo son además de Argentina y Costa Rica, República Dominicana, Bolivia, El Salvador, Panamá y Ecuador. Mientras que en Asia, Armenia, China y Pakistán se destacan. En el caso de Europa y África, son Turquía, Bielorrusia, Túnez, Egipto y Lituania. El problema es que Argentina, Ecuador y El Salvador, por distintas causas, son los más vulnerables por los vencimientos que enfrentan con un stock de reservas netas exiguo. Eso es lo que miran en Wall Street.

Temas

Dejá tu comentario