Deja renta de hasta 7% anual alquiler temporario a turistas
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Marcela Picco comenzó con este negocio antes de la devaluación, cuando empresas multinacionales traían a ejecutivos de otras partes del mundo a instalarse en Buenos Aires por hasta un año por cursos de capacitación o para puestos regionales.
«Ahora el target cambió. Aunque sigue llegando este tipo de ejecutivos, la demanda más importante (70%) es de turistas, de personas que vienen a hacer cursos de español o de tango», explicó.
Un departamento de dos ambientes, con todos los servicios incluidos (mucama, cable y hasta teléfono con un sistema de tarjeta prepaga), se cobra a partir de u$s 350 y puede llegar a u$s 2.000 una unidad con dos dormitorios.
La rentabilidad anual bruta por alquiler temporario rotativo es de alrededor de 7% anual, frente a 4,7% que ofrece hoy en día un alquiler tradicional en la misma zona, por ejemplo para una unidad de uno o dos ambientes en Recoleta.
La mayoría de los turistas llega de España, Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá y Australia.
Un aspecto que los asesores inmobiliarios aconsejan tener en cuenta es que estos departamentos deben estar manejados por personas idóneas que se encarguen minuciosamente de ellos.
Rozados explica que «debe contarse con los contactos y la publicidad necesarios para asegurar la ocupación del departamento sin períodos de vacancia o reduciéndolos al mínimo posible».
Otro tema para tener en cuenta en este negocio es que, al no poder pedirse garantías verificables, por lo general se recurre a un depósito adicional, además del que se solicita habitualmente por eventuales roturas y faltantes en el inventario de la unidad.
«Este tipo de contratos también es requerido por personas que vienen a Buenos Aires a hacer tratamientos médicos que necesitan comodidad y privacidad», señaló Diana Spector, de Studio Charcas, que maneja 20 departamentos exclusivos para alquileres temporarios.
Picco aseguró que «también este tipo de departamentos es pedido últimamente por personas que acaban de separarse y dejan sus casas sin haber conseguido todavía otro lugar para comprar o alquilar definitivamente.»
Aunque las empresas que se dedican a este mercado proliferaron en el último año, sobre todo ofreciendo sus departamentos a través de Internet, algunas inmobiliarias tradicionales también comenzaron a ver el negocio.
«La semana pasada alquilamos un departamento de dos ambientes, en Cerrito y Posadas, a unos estudiantes brasileños que vinieron a hacer averiguaciones sobre cómo cursar medicina en una universidad de Buenos Aires», comentó Andrea Valdés, de la inmobiliaria homónima, dedicada, hasta ahora, a alquileres tradicionales.
Los inmuebles para esta modalidad de alquiler deben contar con una buena ubicación (sobre avenidas o calles con excelente accesibilidad y medios de transporte, preferentemente cercanos a estaciones de subterráneo). Las zonas que concentran este tipo de alojamiento son Recoleta, Barrio Norte, San Telmo y sectores de Palermo y del centro de la Ciudad.
Estos departamentos requieren tener una buena calidad constructiva, acondicionamientos de confort y aislamiento acústico. Deben contar con equipamiento completo: muebles, equipos electrodomésticos, TV, video, audio, ropa de cama y vajilla. Servicios como la televisión por cable y conexiones de Internet por banda ancha son muy requeridos últimamente.
Por último, la seguridad del edificio es casi imprescindible para los extranjeros que llegan alertados por la escalada delictiva en Buenos Aires.




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