Montevideo (enviado especial) - Venezuela tendrá un ingreso al Mercosur en cuatro etapas. La primera será de entre seis meses y un año, una segunda de tres años, una tercera de cinco y una final de diez. En ese lapso, Venezuela deberá resolver su situación como socio de la Comunidad Andina de Naciones (CAN); y eventualmente renunciar a ese proyecto para definirse por el Mercosur. Sólo si cumple estas etapas, el país se convertirá en un socio pleno, como son hoy la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Esto lo resolvieron ayer los ministros de Relaciones Exteriores de los cuatro miembros del bloque y fue aceptado por el canciller venezolano, Alí Rodríguez, presente en las negociaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Para completar el contenido de este cronograma, se formará una comisión «ad hoc» que comenzará a trabajar en enero en Buenos Aires (la Argentina es ahora la sede del bloque), y debería definir antes de marzo el contenido de los productos que ingresarán en cada una de las etapas y el plazo para que Venezuela adopte definitivamente el Arancel Externo Común del Mercosur.
Uno de los debates de ayer de los negociadores del ingreso de Chávez y su país al bloque-por la Argentina participó el subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal- era la categoría de miembro con el que Venezuela participará del proceso. Aparentemente, la fórmula sería la de «socio en vías de adhesión»; pero se aceptarían para los documentos otras dos formas tan volátiles como la anterior: «socio estratégico» o « socio político», del Mercosur.
• Impulsor
Se sabe que la Argentina es el principal impulsor del ingreso venezolano y que fue una gestión personal de Kirchner ante Lula da Silva la que destrabó el tema luego de la cumbre de Mar del Plata. Sin embargo, el ingreso de Chávez no produjo el mismo efecto en Uruguay. De hecho, dos ex presidentes de este país se expresaron desconfiados ante este proceso. Luis Lacalle dijo ayer que «no se entiende» la incorporación de Venezuela y que «con el paso de los años el acuerdo se ha ido desvirtuando y ahora se termina de desvirtuar», con este ingreso. También Julio María Sanguinetti criticó el ingreso de Chávez al decir que el Mercosur «puede entrar en su crisis definitiva», ya que «puede llevar a su definitivo desbalance».
La situación es compleja ya que el nivel arancelario máximo del Mercosur para importar desde terceros países que no forman parte del bloque es de 35%; mientras que para la CAN es de 20%. Esto produciría distorsiones que harían incompatibles los procesos de asimilación comercial entre Venezuela y el Mercosur.
La fórmula encontrada fue la de distribuir el proceso en cuatro etapas. La primera, que podría comenzar a más tardar en junio, incluiría al sector energético, lo que en realidad es el principal activo que tiene Venezuela para ofrecer al bloque sudamericano. Luego, en un proceso de tres, cinco y diez años entraría el resto de los productos, incluyendo los alimentos, bienes de capital, bienes primarios, insumos y servicios, que irían sumándose en ese plazo.
Todos los productos y sectores que tengan menos de 20% de aranceles para ser importados a Venezuela estarían dentro de un plazo de cinco años, mientras que el resto se incorporaría en 10 años. Así, el gobierno caribeño tendría 10 años para decidirse si quiere pertenecer al CAN o al Mercosur.
Para la Argentina, la entrada de Venezuela al bloque sería igualmente un buen negocio. Según un estudio realizado por la Fundación PEN, y que llegó a manos del gobierno de Kirchner, ese país es importador de manufacturas, maquinaria de equipo de transporte, químicos, productos agrícolas, alimentos y automotores; todos sectores que tienen un arancel de menos de 20% y que podrían ingresar en los primeros cinco años de integración económica.
Dejá tu comentario