9 de febrero 2006 - 00:00

Desconcierto del público

Según un estudio que hizo el Centro de Educación al Consumidor, cuya titular, Susana Andrada, explicó a Ambito Financiero, éstos son los puntos más críticos del acuerdo alcanzado con los supermercados:

• Hay un desconocimiento generalizado por parte del consumidor sobre cuáles son los productos alcanzados por los convenios.

• No existe un precio de referencia con el que se pueda constatar una rebaja efectiva.

El total de acuerdos no suman más de 130 productos en supermercados que llegan a anunciar ofertas de hasta 800 productos. El consumidor pierde noción de cuáles son ofertas con vigencias cortas, efectuadas por cada cadena, y cuáles deben mantenerse por el acuerdo con el gobierno.

• Algunos de los productos rebajados no se consumen en esta época del año, como la polenta, arvejas secas o fideos para guiso. Los compradores ni siquiera se detienen frente a las góndolas que ofrecen estos alimentos.

• En contados hipermercados se encuentra un listado con los productos del acuerdo. Pero en los que están, no se encuentran en lugares muy visibles. Los sitios destacados se usan para artículos que no están incluidos.

• Tampoco los productos están identificados en las góndolas como pertenecientes a estos acuerdos específicos y se confunden con el resto de las ofertas de cada cadena.

• Productos que están incluidos en el acuerdo tienen presentaciones distintas de las que se encuentran habitualmente. Por ejemplo, rollos de cocina, que en el acuerdo figuran en presentación de 2 unidades cuando lo más común es encontrar de 3 rollos; «calditos» de gallina de 6 y 12 unidades de los que sólo se ven los de 12 unidades; tomate perita en lata de 400 g, cuando se ofrecen en presentaciones de 270 g o de 520 g.
Hay carteles que ofrecen el precio del acuerdo, pero están bajo los productos que no están incluidos, por lo que los consumidores toman el que encuentran pensando que eligieron uno más barato.

• Los productos ofrecidos con rebajas no son los más económicos del mercado. Existen otros de igual calidad a un precio menor o igual en la misma góndola. Pero el gobierno exige «productos para el acuerdo» y los proveedores y supermercadistas aprovechan el teoricismo oficial.

• Se detectaron casos con diferencias entre precio de góndola y precio de caja.

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