Sólo el costo de algunos créditos se movió hacia arriba ante el incremento del rendimiento de los depósitos y de la tasa que paga el Banco Central. Donde más se notó este ajuste es en el descuento de documentos y cheques a empresas de primera línea. «Hace veinte días cobrábamos 7% anual por un cheque de una compañía de primer nivel. Ahora decidimos pasar a 9%. Sólo tocamos la tasa del financiamiento comercial de corto plazo. Con las líneas al público no nos metimos.» Así explicaba el ejecutivo de un banco nacional líder los movimientos de las últimas semanas.
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Se trata de una conducta prácticamente generalizada. Las entidades sólo subieron aquellas líneas de muy corto plazo y tasas muy bajas. No hubo ningún tipo de modificaciones para las líneas de crédito personales, prendarias o hipotecarias. «La brecha entre la tasa de depósitos y de créditos al público todavía es grande. No sería serio estar haciendo modificaciones histéricas», coinciden en las entidades.
Sin embargo, hay un llamado de atención: quienes ya tomaron un crédito hipotecario en los últimos meses pueden recibir la mala noticia de un aumento de la cuota mensual. Esto puede suceder exclusivamente para quienes tomaron préstamos a tasa variable. Ocurre que la cuota varía -en casi todos los bancos- de acuerdo con la evolución de la tasa encuesta del BCRA para plazos fijos a 30 días. Como dicha variable está subiendo, puede reflejarse en un incremento pequeño del pago mensual.
Con la aparición de plazos más largos, el público se fue volcando por créditos hipotecarios a tasa variable, que permiten tomar fondos a 15 o 20 años y, por ende, pagar cuotas más bajas mensualmente.
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