El gobierno lanzará en enero de 2003 su primer plan general de «políticas activas» para potenciar la producción industrial. Según el programa que consensuaron en los últimos días los ministros de la Producción,Aníbal Fernández, y de Economía, Roberto Lavagna, habrá por lo menos seis medidas para fomentar la decisión de invertir por parte de los empresarios. Todas, sin discriminaciones de sectores, tal como reclama Lavagna, y de aplicación fiscal, como pedía Fernández.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La más importante de éstas es la posibilidad de permitir por un solo año fiscal, 2003, que las compañías que inviertan en bienes de capital e informática puedan amortizarlo en un año en lugar de los cinco actuales. Además, se modificará y flexibilizará el mecanismo de devolución del IVA para la compra de bienes de capital, haciéndolo automático; mientras que se mantendrá el tratamiento diferencial de ese impuesto. Estas tres medidas formarán parte de un paquete de leyes que el gobierno pretende estén aprobadas antes de fines de febrero de 2003 y que se reglamenten en marzo.
Se buscará, además, en el primer trimestre del próximo año que las provincias (particularmente Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos, Buenos Aires, la Pampa, Neuquén, Santa Cruz y Tucumán) firmen un acuerdo por el cual durante un año no cobrarán Ingresos Brutos ni Sellos sobre la compra de Bienes de Capital.
Según surgió de una reunión conjunta entre Fernández, Lavagna, y los secretarios de Industria, Dante Sica, y de Hacienda, Jorge Sarghini, este plan sería la ayuda más importante a la que está capacitada a dar el sector público ante la falta de crédito existente para la industria. Todo esto ingresaría en lo que Eduardo Duhalde define como el «modelo productivo», en contra del «modelo especulativo» que supuestamente representa Carlos Menem. Como además los anuncios se implementarían en medio de la campaña por las internas del PJ, llegarían en un momento inmejorable, para las ya poco disimuladas aspiraciones del presidente designado. En concreto, lo que el gobierno quiere impulsar son las siguientes medidas:
• Aplicación de la depreciación acelerada para los Bienes de Capital e Informática. Por un solo ejercicio fiscal, 2003, se establecerá que la depreciación de la inversión en estos bienes para fabricar otros (herramientas, vehículos con destinos comerciales, instrumental vario, etc.) podrá amortizarse en un año en lugar de los cinco actuales. Por ejemplo, si una empresa adquiere una camioneta de transporte, y actualmente puede descontar la amortización en cinco ejercicios, directamente podrá tomar este costo total en la declaración jurada del ejercicio 2003, sin importar el cierre del balance (junio o diciembre del próximo año). En el beneficio ingresará también la adquisición de informática, tanto software como hardware. Este rubro es uno de los más afectados por la devaluación, al mostrar aumentos notables en sus costos y al prácticamente desaparecer el financiamiento para adquirirlos. Hasta ahora, tenían un tratamiento contable especial para considerar su depreciación, y hoy el gobierno quiere que también sea a un año.
• Devolución del IVA a los Bienes de Capital. El Congreso debería aprobar también una ley que permita que, luego de seis meses de efectuada una inversión, la empresa, si no recuperó el IVA abonado en la compra del bien de capital, estará habilitada para solicitar la devolución del impuesto. Adicionalmente, se propone ampliar el universo de este beneficio, sumando a la informática.
• Acuerdo con provincias. El gobierno buscará que la mayoría de las provincias firme un acuerdo para no cobrar Ingresos Brutos ni Sellos a la inversión en bienes de capital. Con esto, pretende un tratamiento uniforme en todo el país, reduciendo los costos de sumar bienes de capital.
• Mantenimiento del diferencial de IVA. Continuar por un ejercicio con el mantenimiento de una alícuota de IVA de la mitad del índice general (hasta el 18 de enero será de 9,5 por ciento y luego volverá a 10,5%). Según el gobierno, la medida reducirá los costos de inversión y, al ser generalizada (una exigencia de Lavagna), no provocaría distorsiones entre sectores. Además, aseguran en Economía y Producción, tendría costos fiscales nulos y no discriminaría empresas por su tamaño.
• Devolución automática del IVA. La compra de bienes de capital e informática tendrían una devolución inmediata en el segundo semestre del año. Es una promesa que Lavagna hizo a la Unión Industrial Argentina (UIA) hace 15 días.
En general, estas medidas ayudarían a la compra de bienes de capital, pero sólo en aquellos sectores dispuestos a desahorrar, ya que la principal imposibilidad para llegar a invertir, la falta de crédito, continuaría por ahora sin solución. Sin embargo, hay rubros concretos que podrían acelerar la adquisición de estos bienes. Dentro del Ministerio de la Producción están esperanzados en que la fabricación de maquinaria agrícola (que tiene vendida su producción hasta abril del próximo año), las aceiteras, el cuero, los frigoríficos y los autopartistas sean los primeros en decidir inversiones de este tipo.
Dejá tu comentario