La ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, decidió el viernes adelantar al 1 de abril la creación de la base de datos que acumulará toda la información de los trabajadores argentinos. Además la posibilidad de que los empleadores deban depositar el salario completo de su planta de personal con los aportes incluidos comenzaría a regir desde el 1 de mayo y no desde junio o julio, según se había estimado cuando comenzó el denominado Programa de Simplificación Laboral, el 29 de noviembre del año pasado.
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En realidad la agilización y adelantamiento en 30 días para el lanzamiento de este plan también tiene que ver con la presencia de Domingo Cavallo en el gobierno de De la Rúa. El Ministerio de Trabajo aceleró los tiempos a partir de que en el programa comenzó a participar la Fundación Novum Millenium, donde el ahora ministro de Economía tiene su usina de ideas y que dirige Adolfo Sturzenegger. Puntualmente para la aceleración del programa de simplificación Cavallo destinó a Osvaldo Giordano, que además fue el encargado de convencer al ministro de la necesidad de darle aire al programa que comanda Bullrich. Según la visión del economista, la simplificación sería positiva para reactivar, bajar el desempleo y combatir la evasión previsional.
En concreto, lo que presentará Bullrich esta semana será la creación definitiva del sistema unificado de base de datos, su unidad administradora y el sistema nacional de pagos. Esta nueva repartición es en realidad un gran banco de información con un objetivo doble. Para las empresas sería la clave de la simplificación de la toma de nuevo personal, ya que los tomadores de empleo harían un solo paso para contratar nuevos empleados ante el sistema unificado. Hasta la puesta en práctica de este organismo, en promedio debían realizar 9 trámites, con lo que en teoría ahora se reducirían los costos administrativos de las empresas. Este ente luego de haber recibido los datos del contratado en un solo formulario, se encargaría de distribuir la información al resto de los organismos públicos que necesitan los datos del empleado. Esto es las prestadoras de salud, las ART, la ANSeS, la AFIP, los seguros, sindicatos, cargas de familia y las AFJP. En el caso de las aseguradoras y los sindicatos, dependerá de que éstos acepten sumarse al régimen; ya que si no lo hacen la información continuará distribuyéndose separadamente.
En teoría la formación de este sistema también posibilitaría el combate de la evasión previsional, ya que permitiría la posibilidad de cruzar datos más ágilmente entre la AFIP y el Ministerio de Trabajo. Con esto se termina además la tercera etapa del programa, luego de la implementación en noviembre de 2000 de la Clave de Alta Temprana por la cual la AFIP recibía los datos laborales de un nuevo empleado antes de que éste comience a trabajar y del lanzamiento en enero del formulario único, a partir del cual los empleadores llenaban en un solo trámite los datos para las ART, la AFIP y la obra social. Desde el ministerio de Bullrich y la fundación de Cavallo se promete además que ya en abril estarían dadas las condiciones para comenzar con la cuarta etapa del sistema. A partir de esa instancia las empresas deberán depositar la totalidad del salario (en bruto) de los empleados en los bancos donde habitualmente se pagan el sueldo mensual. Luego la entidad financiera girará al banco Nación el dinero de los descuentos del salario bruto para que éste lo derive a la AFIP, ANSeS, AFJP, ART, prestadoras de salud, compañías de seguros y sindicatos). Previamente, el banco donde se deposita el salario deberá realizar la retención de aportes personales y anticipos de ganancias, la liquidación de las contribuciones personales y el pago de las asignaciones familiares.
Con esto el empleador dejará de actuar como agente de retención de los aportes personales y del Impuesto a las Ganancias y esta función pasará al banco.
Según el gobierno con este sistema el trabajador podría controlar si la empresa depositó todo el salario y si efectuó los pagos impositivos, jubilatorios y a la obra social.
Si bien se coincide que este sistema favorecería al control del trabajo en negro y de la evasión previsional, para las empresas y los bancos se les genera un problema. Hasta ahora no aclaró Trabajo si las empresas deberán depositar en el mismo momento el salario neto y el resto de los aportes; o si, como en la actualidad, continuará existiendo el cronograma de pagos a la AFIP y a la seguridad social. Tampoco está aclarado si los bancos cobrarán comisiones por hacer el trámite de la distribución y administración de la liquidación salarial.
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