En el Ministerio de Economía celebraron el resultado obtenido este jueves en su último careo directo con el mercado antes de las elecciones generales y a sólo diez días de los comicios. En una doble operación financiera, el equipo de Martín Guzmán colocó $79.585 millones a través de cinco instrumentos de deuda en pesos y canjeó el 51,65% del monto remanente del bono dólar linked T2V1, que expira a fin de mes y constituía uno de los principales escollos en lo que resta del año. Así, comenzó noviembre con un importante colchón de fondeo neto y despejó una parte importante de los compromisos de las próximas semanas.
Deuda: Economía captó $80.000 millones y despejó pagos de fin de mes
Con una licitación, renovó los vencimientos quincenales y captó $68.000 M de fondeo neto. Además, canjeó el 52% del remanente del bono dólar linked T2V1. El equipo de Guzmán celebró el resultado.
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“Fue un muy buen resultado”, comentaron fuentes oficiales. Para el gabinete económico, el incremento del fondeo vía deuda en pesos en el último tramo del año es importante en vistas de contener el avance de la asistencia monetaria del Banco Central al Tesoro registrada en los últimos meses. En particular en octubre, cuando esa vía de emisión alcanzó los $352.712 millones, el nivel mensual más alto del año. Aunque los funcionario aseguran que el monto acumulado se encuentra dentro de los parámetros presupuestados. Con todo, el objetivo es evitar una fuerte aceleración para evitar recalentar las presiones cambiarias en momentos de por sí volátiles por el contexto electoral.
Licitación
En la licitación por efectivo, la Secretaría de Finanzas (que encabezan Rafael Brigo y Ramiro Tosi) recibió 554 ofertas por un valor equivale a alrededor de $87.000 millones, más de tres veces el monto que había salido a buscar ($25.000 millones). De ese total, adjudicó cerca del 90%. Se trata de un dato alentador desde la óptica oficial ya que, aseguran, esto implica que el mercado valida el menú de instrumentos ofrecido. En este caso, Finanzas había puesto sobre la mesa una Lelite (las letras de muy corto plazo exclusivas para fondos comunes de inversión que lanzó el mes pasado) a 22 días, dos letras a tasa fija (Ledes) a enero y marzo de 2022, y dos bonos atados a la inflación (Boncer): el T2X2 a septiembre de 2022 y el TX23 a marzo de 2023.
Como los vencimientos a renovar en la primera quincena ascendían a poco más de $11.600 millones, el monto adjudicado implicó comenzar el mes con un endeudamiento neto de $67.915 millones. Se trata de un colchón importante porque permite cubrir parte de los gastos del Tesoro y también porque, incluso antes de la segunda licitación de noviembre (pautada para el jueves 18), ya garantiza la refinanciación de los siguientes pagos: principalmente los $35.300 millones en intereses del bono TY22P que está en poder de los bancos. Así, junto con el canje del T2V1, Finanzas llegará con más aire a fin de mes.
Ante la aceleración de la inflación y la búsqueda de cobertura de los inversores, el 61% del monto colocado fue a parar a los Boncer. Por el mismo motivo tuvieron una importante compresión de sus rendimientos, lo que permitió reducir la tasa real convalidada en más de un punto porcentual respecto de la licitación previa. El T2X2 captó $25.105 millones a una tasa real del 1,13% y el TX23 atrajo $23.157 millones al 2,48%.
A través de las Lelites, los FCI aportaron $8.737 millones a una tasa nominal anual prefijada del 34,25%, el mismo nivel de la semana pasada. Por su parte, ante la preferencia de los inversores por el corto plazo, la Ledes a enero tuvo una importante demanda: captó $19.450 millones al 40,11%. Al tiempo que la Ledes a marzo consiguió apenas $3.136 millones al 42,59%.
Con este resultado, el financiamiento neto acumulado en el año vía deuda en pesos asciende a $511.000 millones, lo que equivale a un rollover del 118%. Como la asistencia monetaria directa del BCRA al Tesoro alcanzaba a fines de octubre $1,3 billones, el mix de financiamiento acumulado ronda el 72% a través de emisión y 28% vía deuda. Aunque los funcionarios remarcan que, si se contabiliza el ingreso de los derechos especiales de giro que envió el FMI utilizado para precancelar adelantos transitorios al Central, el mix se ubica en 63%-37% (bastante más cerca de la meta del 60%-40% planteada por Guzmán). Sin embargo, ese movimiento no tuvo impacto monetario concreto.
Canje
En la otra operación del día, Finanzas logró despejar $50.600 millones que vencían el 30 de noviembre. Fue mediante el canje del T2V1, que en su totalidad estaba en manos de inversores locales y que tuvo una aceptación casi el 52% de los tenedores remanentes. El vencimiento original de este título atado al tipo de cambio oficial, emitido en medio de una corrida cambiaria a fines de 2020 como señal de que el Gobierno no planeaba devaluar, ascendía a valores de hoy a unos $177.000 millones. Pero una parte ya había sido pospuesta a comienzos de octubre en una operación similar. Entre ambas conversiones, el vencimiento de este título se redujo en un 73,3% y ahora queda un remanente de $47.250 millones.
Así, los compromisos de todo noviembre se redujeron de $328.367 millones a $277.700 millones, cuya mayor porción se deberá renovar en la tercera licitación del mes, prevista para el 26 de noviembre.
Los bonistas que ingresaron al canje podían optar por una de las dos canastas de títulos que había propuesto Finanzas: o bien mantener todas sus tenencias en bonos dólar linked (30% a noviembre de 2022 y 70% a abril de 2023) o combinar 30% en Ledes a febrero de 2022 más 70% en dólar linked a 2023. El 98% eligió la primera alternativa, lo que evidenció que la búsqueda de cobertura del mercado contra una devaluación del tipo de cambio oficial sigue firme.




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