Martín Guzmán iniciará hoy una de las etapas más complicadas y definitorias, para lograr un proceso de reestructuración de deuda emitida bajo legislación internacional exitoso. Desde esta mañana tomará contacto con los representantes legales de los bonistas que detentan unos u$s22.000 millones emitidos durante los canjes del 2005 y el 2010 y, si logra convencer al menos a la mitad de esos tenedores de deuda; la aceptación a la propuesta que ayer se oficializó ante la Security and Exchange Commission (SEC) llegaría al 50% y, así, el vuelo de la reestructuración comenzará a transitar con viento a favor para la Argentina. Si Guzmán fracasara en esta gestión, el match se complicaría seriamente; ya que sólo le quedaría convencer a los militantes del grupo AdHoc, donde BlackRock, Fidelity, Ashmore y Autonomy, ya preparan un comunicado combativo contra la propuesta oficializada ayer.
Comienza el diálogo con bonistas 2005/2010 con "oferta exclusiva"
Para los acreedores que tomaron deuda durante el kirchnerismo, habrá dos nuevos bonos, con vencimiento en 2038 y 2041.
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Hasta ayer el poroteo le garantizaba al ministro de Economía un aval de 40%, luego de la adhesión de Fintech y Gramercy. Se espera para las próximas horas la firma de Greylock y otros bonistas anotados en el Comité de Acreedores (los fondos de inversión más dialoguistas); lo que acercaría el porcentaje a un nivel de 43 a 45%. Implica una buena masa crítica para comenzar las negociaciones con los otros dos grupos más combativos. El primer paso lo dará el Lazard, el banco contratado para acercar a las partes, y que desde esta jornada deberá transpirar la camiseta. Tendrá que presentar las ventajas técnicas y legales del capítulo especialmente diseñado para los tenedores de deuda emitida durante los dos planes de reestructuración que protagonizó el kircherismo, en el 2005 y el 2010. Según la visión del banco de origen belga, la misión no es tan ingrata ahora como lo fue para “vender” la propuesta original de Guzmán.
La fórmula a defender es ahora bastante atractiva, aún para los bonistas que en su momento confiaron que el proceso de canje ideado para terminar con la crisis derivada de la convertibilidad, sería el último que sufriría el país. Lo que escucharán los representantes del Exchange Bondholders, es que los bonos Par 2038 y Discount 2033 serán canjeados por el combo 2038 y 2041 en dólares y euros, sin quitas de capital; y manteniendo, tal como adelantó este diario, el indenture 2005 intacto. Esto es, el beneficio de poder ejecutar juicios contra la argentina según los derechos ya adquiridos en los canjes originales (juicios sumarios y sin la necesidad de hacerlos colectivos) y sin quitas de capital.
Pagarían un cupón promedio algo mayor al resto del programa de emisiones (4,45% y 4,07% contra 3,5%) y poseen un cronograma de cupones más atractivo que la propuesta para los acreedores con títulos de la era macrista. También, si lo desean, podrán optar por el cupón 2030 que aportará un 1% extra en dólares y 0,5% en euros; y se liquidarán en 12 pagos semestrales desde mayo de 2021. En cualquiera de sus combinaciones, el Valor Presente Neto (VPN) de la propuesta a los bonistas con deuda kirchnerista, se eleva casi al 55%, contra el 54,38% de promedio general.
Los dos bonos que este grupo de acreedores deberá canjear, y que desaparecerían el mapa de acreencias argentinas, serán dos clásicos: el Discount 2033 y el PAR 2038, en ambos casos bajo emisión internacional.
El nombre de batalla del Discount es DICYD Y y su denominación real es Títulos Discount en Dólares Estadounidenses Regidos por la Ley de Nueva York con vencimiento en diciembre de 2033. Paga intereses por 8,28% y se liquida cada 30 de junio y 30 de diciembre. Devengaban intereses al 8,28% y amortizaban en 20 cuotas semestrales al 30 de junio y el 31 de diciembre de cada año, comenzando el 30 de junio de 2024 y finalizando en diciembre de 2033. El incumplimiento del pago del 30 de junio de 2020 pasado, es la amenaza más seria de todo el proceso de canje de Martín Guzmán.
El PAR, denominado PARY en la jerga bursátil, se llama oficialmente Títulos Par en dólares estadounidenses regidos por la ley de Nueva York. Tienen fecha original de emisión el 31 de diciembre de 2003, pero fueron ampliados en los canjes 2005 y 2010. Según su diseño original tienen vencimiento el 31 de diciembre de 2038, con amortización en 20 cuotas a liquidar el 31 de marzo y el 30 de septiembre de cada año. Comenzaban a ser descontados el 30 de septiembre del 2029 y se terminarían de capitalizar el 31 de diciembre de 2038; algo que, obviamente, no ocurrirá. En este caso Argentina no está en default, ya que debería pagar el 30 de septiembre, fecha para la que, en teoría, todo el proceso estaría ya definido; se supone, para bien.
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