30 de septiembre 2002 - 00:00

Deudas: O'Neill hace peligrosa propuesta

Washington - Avanza con fuerza la idea de que los países que no puedan pagar sus deudas externas se presenten en convocatoria de acreedores o quiebra, como las empresas privadas.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O'Neill, es uno de los más fervorosos impulsores de esta idea que tiene consenso en la nueva línea dura del FMI impuesta por Horst Köhler y la número dos del organismo, Anne Krueger.

Ayer O'Neill en su discurso pidió que el FMI establezca como «prioridad particular» el desarrollo de un mecanismo «previsible» para resolver las crisis financieras relacionadas con el pago de las deudas, como la que actualmente sacude a la Argentina.

En su discurso ante la asamblea del FMI y el Banco Mundial habló del mandato político otorgado al Fondo para que perfile nuevas reglas de bancarrota internacional.

Los países deudores y el sector privado, los principales perjudicados por esta iniciativa, se oponen. El riesgo es que los países emergentes se queden sin financiamiento ya que los privados deberán asumir mayores riesgos cuando compren bonos de esos países. Hoy sin esta amenaza de la bancarrota, los países emergentes ven como se va el dinero hacia Europa o Estados Unidos, porque temen un default.

• Clave

O'Neill manifestó que Estados Unidos sigue trabajando con el Fondo sobre el contenido de la iniciativa, que consideró «clave para resolver crisis si se desarrolla un proceso claro y predecible para los países que llegan a un punto en el que no pueden pagar su deuda».

El responsable de las finanzas estadounidenses consideró que el proceso para resolver las dificultades generadas del servicio de la deuda «también facilitaría una alternativa a los grandes paquetes oficiales de ayuda (económica)» a los países endeudados.

«Esto nos permitiría poner límite al tamaño de los paquetes (de ayuda) del Fondo Monetario Internacional»,
una limitación que Washington ha defendido siempre para evitar que los gobernantes de los países con problemas no adopten las medidas adecuadas.

Según O'Neill,
«si existe la posibilidad de una financiación ilimitada para ayudar a los países a salir de sus problemas, hay poco para motivar a los responsables políticos a tomar las medidas duras necesarias para la estabilidad y el crecimiento sostenido».

Para el secretario del Tesoro, este es el camino «hacia la confianza, la atracción de recursos y el establecimiento de bases estables para el crecimiento y la estabilidad, y, por tanto, para protegerse contra la vulnerabilidad hacia las crisis financieras».

Dejá tu comentario

Te puede interesar