28 de noviembre 2002 - 00:00

Deudores chicos van a mediación

Eduardo Duhalde firmó anoche el decreto que establece un sistema de mediación judicial para los deudores por créditos no bancarios tomados sobre vivienda única y habitada o por PyMEs sobre bienes destinados a la producción. El radicalismo ya había dado el visto bueno final a la redacción de ese decreto, aunque se anunció que podría haber cambios cuando el Congreso se disponga a ratificarlo por ley. Al menos eso fue prometido por el gobierno a la UCR para destrabar la cuestión: esperar a febrero e incluir a los bancos en el sistema de mediación cuando finalice la prórroga acor-dada hasta ese mes. Con ese paso se destrabó, inicialmente, la sanción de los proyectos de ley electoral y el paquete comprometido en el acuerdo de Olivos, temas que se complicaron luego, nuevamente, por diferencias en torno a la Ley de Acefalía.

El decreto de mediación establece:

• Sólo se incluyen en el procedimiento de mediación las deudas originadas por créditos tomados fuera del sistema financiero. Las ejecuciones por deudas bancarias continúan suspendidas hasta el 1 de febrero por acuerdo entre el gobierno y los bancos.

• En los casos de ejecuciones, la Justicia podrá, a pedido de las partes o de oficio, llamar a una audiencia de conciliación.

• Esas audiencias deberán celebrarse dentro de los 30 días hábiles de aceptado el pedido por el juez y durante ese lapso quedan suspendidas las ejecuciones.

• Para acceder a la mediación, la deuda debe estar garantizada como vivienda única, familiar y de ocupación permanente por el deudor.

• También podrán pedir mediación las PyMEs, cuando se estuvieran por ejecutar bienes esenciales para su giro comercial.

• El juez deberá procurar acercar a las partes en la audiencia y, de no lograr un acuerdo, proseguirá la ejecución en la forma que ocasione menos perjuicios.

• No están alcanzados por el decreto las deudas de naturaleza alimentaria, las derivadas de la responsabilidad por la comisión de delitos penales, las laborales, las causadas en la responsabilidad civil y contra las empresas de seguros que hayan asegurado la responsabilidad civil y la liquidación de bienes en la quiebra.

El radicalismo terminó ayer la negociación y aceptó definitivamente todos los cambios introducidos por el gobierno. De todas formas, para la oposición fue una victoria ya que consiguió modificar el ámbito de conciliación, pasando de una instancia administrativa, los ministerios de Trabajo y el de la Producción, al ámbito judicial, entre otros puntos.

Ratificación

Además existió otro acuerdo no escrito entre la UCR y el gobierno: los diputados y senadores se dispondrían a ratificar el decreto de mediación recién en febrero y no ahora. De esta forma el gobierno consigue no complicar la negociación con el FMI, permitiendo que en la ratificación parlamentaria los legisladores introduzcan algunas modificaciones en la redacción de a norma. La más importante, que ya anunciaron los radicales, será la inclusión de las deudas bancarias en el nuevo sistema de mediación. Sin embargo, eso ocurrirá recién en febrero, cuando termine el plazo de suspensión de ejecuciones por deudas bancarias que negoció el Ejecutivo con las entidades financieras. Ese momento el gobierno aceptaría, en la creencia que estaría terminada la negociación con el FMI, un cambio en las actuales condiciones.

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