El ministro de Infraestructura y Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, Raúl Rivara, dijo ayer que se trabaja para evitar cortes de luz en la costa atlántica. Afirmó que «se está haciendo todo lo posible para que no tengamos problemas, hay factores que pueden llegar a hacer que tengamos algún corte, pero estamos agilizando todo lo técnico para que, si sucede algún inconveniente de magnitud, sea minimizado; estamos optimizando los recursos técnicos de las centrales de la Costa», aseguró.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por su parte EDEA, la distribuidora eléctrica de la zona, informó que firmó un acuerdo con Centrales de la Costa para «tener una reserva de abastecimiento eléctrico, superior en 30% a los niveles requeridos por la demanda actual». Tanto el gobierno provincial como la distribuidora eléctrica salieron así al cruce de la creciente preocupación por cortes de luz en las ciudades de la costa atlántica, sobre todo por el aumento de la demanda que generaría el mayor flujo turístico, en especial en la segunda quincena de enero, que es tradicionalmente la que convoca más veraneantes.
Con anterioridad, la empresa de transmisión de la provincia, Transba, alertó sobre posibles cortes por las limitaciones estructurales del sistema de transporte, y deslindó su responsabilidad afirmando que «los únicos responsables de abastecer la demanda y por lo tanto quienes deben efectuar las inversiones para expandir el sistema de transporte, son EDEA y las cooperativas de la zona».
• Mantenimiento deficiente
En la zona atlántica, al igual que en otras regiones del país, con deficiente conexión al sistema interconectado nacional, al aumentar la demanda se debe recurrir a las centrales más cercanas, que por lo general tienen precios más caros para la electricidad porque son de tecnología antigua. Esto es lo que ocurre con Centrales de la Costa, usinas que pertenecen al Estado provincial y se estima que tienen un deficiente mantenimiento. Ayer, Rivara descartó que sean necesarios aumentos de tarifas para evitar los cortes de luz en la costa, de lo cual se deduce que el gobierno provincial espera que EDEA se haga cargo de comprar energía más cara, o que de alguna manera le va a dar facilidades para que afronte los pagos.
Frente al reclamo de las otras dos distribuidoras de la provincia, EDEN y EDES, para que se autoricen aumentos de tarifas, porque en caso contrario, podría haber riesgos de corte del servicio, el ministro bonaerense remarcó que, de existir problemas en la provisión de energía, «tendrá que ver con el sistema de transporte», mientras Transba dijo que son las distribuidoras las responsables de asegurar el suministro, y por lo tanto las que deberían contar con los recursos para ampliar el sistema (esto también está en los pliegos de la licitación de ESEBA).
En fecha reciente, EDEN y EDES cuestionaron la intención del gobierno bonaerense de constituir fideicomisos con parte de los aumentos que se apliquen en las tarifas, calificando esto de una «interferencia» del Estado en la gestión privada. Consultado al respecto, Rivara dijo que «estamos luchando desde el Estado para dejar claro que hemos abandonado la cultura del ultraliberalismo en los servicios públicos, que estamos defendiendo los derechos de los usuarios y que esos derechos los vamos a defender a través de una formación de un fideicomiso que nos asegure que hagan obras».
Dejá tu comentario