El dólar cerró ayer por debajo de los $ 3 -su menor nivel desde el 17 abril pasado-, a $ 2,97, arrastrado principalmente por la creciente oferta de divisas que generan las liquidaciones de los exportadores. El billete estadounidense descendió 5 centavos y, en las pizarras de las casas de cambio de la City porteña, clausuró la jornada a valores de $ 2,92 para la compra y $ 2,97 para la venta. Aunque, en algunas agencias, esta última punta se llegó a negociar a $ 2,95.
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De esta forma, en lo que va de la semana el dólar acumula una merma de 10 centavos, cifra que se amplía a 25 centavos si se considera su evolución en marzo (-7,76%).
Pero la caída de ayer podría haber sido mayor de no ser por las solitarias compras del Banco Central con el objetivo sostener su cotización. La entidad que preside Alfonso Prat-Gay intervino sobre el cierre de la jornada y se retiró del mercado con un saldo a favor de u$s 16,2 millones. A esta cifra arribó luego de comprar u$s 6,7 millones provenientes de las liquidaciones de los exportadores, a lo que se le sumaron u$s 9,5 millones que la entidad tomó del mercado mayorista del MAE.
•Orígenes
En rigor, el descenso que el dólar viene experimentando obedece a una conjunción de factores, entre los que se destacan los siguientes:
• Exportadores. Desde comienzos del mes, están liquidando las exportaciones correspondientes a la cosecha gruesa (soja, maíz y girasol) en cantidades crecientes. Ayer, el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), entidades que en conjunto representan dos tercios de las exportaciones agropecuarias, liquidaron u$s 51,5 millones. Claro que la mayor parte de ello se efectivizó en bancos privados y no con el Central, por lo que, si bien no se refleja en las compras de la autoridad monetaria, influye significativamente en el precio de dólar mayorista, que es la referencia del mercado.
• Tasas. Hoy los bancos ofrecen rendimientos en torno a 22% anual por depósitos a 30 días. Son niveles atractivos en un contexto de dólar en baja e inflación estable. Esto no sólo aborta cualquier corriente de compras hacia al dólar, sino que, además, genera que los ahorristas, anticipando una mayor caída en el tipo de cambio, cambian sus divisas para constituir plazos fijos.
• Lebac. Aunque el dólar viene cayendo en los últimos meses, el descenso de ayer se profundizó porque durante la mañana varios bancos vendieron divisas para participar en la licitación de Letras del Banco Central (Lebac) que se realizó por la tarde.
• Contexto internacional. La caída de la moneda norteamericana no es una tendencia que se verifica sólo a nivel local, sino también a nivel internacional. Ayer el euro volvió a ganar terreno y terminó a 1,0652 dólar. Ello, porque se teme que la guerra en Irak profundice el abultado déficit fiscal estadounidense y, por lo tanto, debilite aún más su moneda.
Ante la acelerada baja del dólar, en el mercado ya se especula con que el Central podría redoblar su apuesta para frenarlo y volver a lanzar en los próximos días otra batería de medidas tendiente a liberar aún más la plaza cambiaria. Pese a ello, entre los operadores crece la sensación de que se necesitan medidas más drásticas para frenar la caída en el tipo de cambio. De hecho, a estas alturas, muchos ya comenzaron a recordar las palabras de Prat-Gay, quien, días antes de ser nombrado al frente del Central, en diciembre del año pasado, vaticinó ante la Comisión de Acuerdos del Senado un dólar a $ 2,80.
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