29 de enero 2002 - 00:00

Dólar tranquilo a $ 1,70/$ 1,80

En las principales casas de cambio de la City porteña el dólar ayer se mantuvo estable en torno a $ 1,80. Sin embargo, en los bancos oficiales y en algunas entidades privadas la divisa se vendió a $ 1,70, ya que el Banco Central volvió intervenir en el mercado cambiario inyectando fondos a $ 1,65.

La autoridad monetaria actuó en dos oportunidades, a las 11 y a las 16.30, ofreciendo a los bancos y casas de cambio partidas de u$s 500.000 a $ 1,65, es decir 5 centavos por arriba del viernes pasado. Quienes tomaron los fondos debieron vender al público a un precio máximo de $ 1,70, tal como fue los casos del Banco Nación, el Provincia y el Ciudad.

• Dispersión

Como viene ocurriendo en los últimos días, en las casas centrales de estas entidades se formaron largas colas de ahorristas desde las primeras horas del día, lo que obligó a restringir el cupo de venta por persona a u$s 500.

Según trascendió, el Central inyectó ayer u$s 25 millones, cifra sensiblemente inferior a los montos que desembolsó durante los primeros días de la semana pasada. Ocurre que la mayoría de las casas de cambio y gran parte de los bancos privados evitaron tomar las partidas ofrecidas por la entidad rectora del sistema financiero, ya que consideran que esos valores están muy desfasados con los verdaderos precios del mercado. Por eso, en las principales casas de cambio del microcentro, la divisa abrió con tendencia alcista y en algunas entidades llegó merodear la zona de $ 1,95. Pero, al promediar la jornada, comenzó un descenso que la condujo a finalizar a $ 1,80 para la venta y $ 1,70 para la compra. A diferencia de días anteriores se notó una mayor dispersión entre las cotizaciones en las casas de cambio con puntas vendedoras entre $ 1,72 y $ 1,90, inclusive entre entidades que se encontraban a pocos metros de distancia.

Los cambistas coincidieron en afirmar que, más allá de la intervención del Banco Central, gran parte de la demanda de la divisa estadounidense se ve amortiguada por el escaso efectivo en poder del público. Sobre todo a medida que se acerca el fin de mes y los ahorristas disponen de menos pesos para cambiarlos por dólares o deben vender las divisas atesoradas.

• Reticentes

Lo cierto es que desde que el Banco Central interviene fijando un precio de venta al público a las entidades que toman sus fondos, se observa un mercado claramente segmentado. Allí conviven el dólar oficial ($ 1,40), el «semilibre» (ayer a $ 1,70) y el verdaderamente libre.

El primero es por el que se liquidan las exportaciones y la mayoría de las importaciones, mientras que el segundo es el que surge de la intervención del Central. Pero el dólar «semilibre» o «de intervención» sólo está disponible para pequeños ahorristas con ganas y tiempo para hacer largas colas. Por último está el dólar verdaderamente libre, que es el que se refleja en la mayoría de las casas de cambio.

Ayer, muchos cambistas se mostraron reticentes a tomar las partidas del Central y se fondearon con divisas en stock o préstamos de otras entidades. Además, advirtieron que la estrategia del Banco Central de desviar la demanda hacia las entidades oficiales para tener un mayor control sobre el dólar está favoreciendo la proliferación de «arbolitos» que compran a precio de intervención y venden en la calle a precio de mercado.

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