17 de junio 2005 - 00:00

Dos leyes clave dividen al Congreso

Tras un período de impensada paz -en medio de la interna del PJ bonaerense- el oficialismo de Diputados volvió a estallar esta semana por la pelea que generaron dos proyectos de ley que hasta hace pocas semanas ni siquiera parecían estar dentro de la lista de temas clave del gobierno. El nivel de conflicto que generaron dentro de la bancada peronista demostró todo lo contrario: hoy está frenado, y sin miras de solucionarse, el proyecto que dispone la reestatización de los Astilleros Tandanor, después de haber provocado una curiosa pelea en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. La oposición unida a parte del PJ consiguió complicarle el camino al gobierno en un tema que hace 10 días tenía cerrado: la creación de los nuevos cargos a las empresas para financiar obras de transmisión de energía, una idea adelantada por Ambito Financiero sobre la que hasta se pone en duda su constitucionalidad y que esconde un aumento directo reconocido por Daniel Cameron, secretario de Energía,de las tarifas de electricidady gas.

La idea de reestatizar los quebrados y luego recuperados Astilleros Tandanor comenzó a tomar forma hace aproximadamente un mes. Tras la presentación de un proyecto que disponía la recuperación para el Estado de esas instalaciones que habían sido privatizadas, y luego cayeron en quiebra, y la creación de una sociedad estatal para administrarlos, quedaron en evidencia dos bandos claros en torno a la cuestión. Por un lado, un grupo de diputados del PJ, planteando la necesidad de una reestatización para no perder esos activos, en consonancia directa con la Armada Argentina, que opera dentro del vecino Astillero Domecq García, reabierto hace poco por Néstor Kirchner.

• Garantías

En la vereda de enfrente se pararon inicialmente los empleados de Tandanor, que tras la fallida privatización de la empresa se hicieron cargo del astillero capitalizando sus sueldos: hoy trabajan allí 396 personas, bajo el formato de empresa recuperada, después de que los dueños la habían abandonado en medio de la quiebra. Los empleados, y actuales directivos, comenzaron a pedir garantías de que la reestatización no implicaría el despido de quienes la habían sostenido durante estos años.

El trasfondo del problema no parecía suficiente como para generar un conflicto de magnitud dentro de la bancada PJ. Las presiones, de todas formas, comenzaron entre grupos de diputados que visitaban los astilleros Domecq García -donde pareció atrincherarse la ofensiva estatizadora- y los que recibían a los empleadosdueños de la empresa recuperada y visitaban luego Tandanor para comprobar su funcionamiento.

Finalmente, tres comisiones de Diputados debían dictaminar sobre el tema. En Justicia se apuró la firma del dictamen. En Intereses Marítimos, el Chubutense Eduardo De Bernardi después de escuchar explicaciones de la Armada, prefirió postergar el despacho. Y el miércoles pasado, Presupuesto y Hacienda debía emitir el dictamen. Allí, en contra de la reestatización, hizo punta el peronista cordobés Humberto Roggero y lo siguieron la CTA, el ARI, los radicales y la izquierda, que protestaban además por no haber girado el tema a la Comisión de Industria y que, por mal manejo de la conducción de la Comisión, no se hubiera escuchado a los trabajadores de Tandanor.

A Roggero se le opuso el santafesino
Oscar Lamberto, a favor de la vuelta al Estado de la empresa, en una discusión imposible de pensar entre dos aliados en la Cámara, en muchas ocasiones contra las presiones del Poder Ejecutivo.

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