7 de enero 2003 - 00:00

EE.UU.: baja de impuestos es de u$s 600.000 millones

Washington (Reuters, EFE, ANSA, AFP) - El gobierno de George W. Bush dio ayer los toques finales a un plan de desgravaciones impositivas por 600.000 millones de dólares, el doble de lo que se preveía, en momentos en que el déficit presupuestario genera cada vez más preocupaciones en una economía que no despega.

Bush dará a conocer su paquete de medidas hoy en Chicago e iniciará una gran campaña para conseguir el apoyo del Congreso, desde donde se escuchan críticas escépticas sobre los objetivos del plan de parte de los demócratas. La oposición argumenta que el programa no tendrá efectos inmediatos, que son los que se necesitan, y que por otra parte los principales beneficiarios serán las grandes empresas.

Las Bolsas de Nueva York tomaron positivamente las medidas que se conocieron y cerraron con un alza de 2 por ciento en el caso del indicador industrial Dow Jones, mientras que Standard & Poor's 500, que refleja el estado general de los mercados, sumó 2,25 por ciento. El tecnológico NASDAQ lo hizo 2,46 por ciento.

•Aceleración

La propuesta aceleraría la rebaja de impuestos gradual por valor de 1,35 billón durante un período de diez años que se puso en marcha en 2002. Teniendo en cuenta que la economía del país produce anualmente 10 billones de dólares, el recorte que se anunciará hoy y se aplicará gradualmente en diez años, alcanza 0,6 por ciento del PBI anual.

La pieza central del paquete será la eliminación total de los impuestos a los dividendos pagados a los accionistas. Los funcionarios del gobierno creen que el cambio, que tendrá un costo de hasta 300.000 millones de dólares en 10 años, podría impulsar los precios de las acciones en 10 por ciento o más. Otro tanto se destinará a los recortes en las tasas del impuesto a la renta en todas las escalas de ingresos, incluso a los más ricos del país, y que permita a las compañías amortizar más rápidamente una mayor parte de sus inversiones. El plan también se propone aumentar los créditos impositivos para las familias con hijos y proporcionar ayuda por miles de millones de dólares a los estados necesitados de fondos.

El debate no es ajeno a la campaña electoral presidencial que se desatará en 2004, pero que este año comenzará a definir candidatos. Las posibilidades de reelección de Bush dependen de que pueda lograr que la economía crezca, que el desempleo disminuya y que la Bolsa deje atrás tres años consecutivos de pérdidas.

•Explicaciones

El presidente Bush encargó a su nuevo jefe de asesores económicos, Stephen Friedman, y a otros colaboradores importantes, que expliquen el paquete a los ejecutivos de Wall Street y a los legisladores influyentes.

Las reducciones impositivas estarán acompañadas por un importante recorte en los gastos federales del orden de 316.000 millones de dólares en el presente ejercicio. Las diferentes dependencias de la administración debieron ajustar sus cuentas en favor de la maquinaria militar que se puso en marcha para la anunciada guerra con Irak.

Para asegurarse de que las medidas sean aprobadas, Bush necesitará algunos votos demócratas y el apoyo de la facción moderada del Partido Republicano, al que pertenece.

El senador republicano
John McCain dijo el domingo que se opondrá a un plan de estímulo que esté «demasiado inclinado» hacia los ricos y los inversores. El vocero presidencial Ari Fleischer expresó su «decepción» por las críticas de los demócratas y de algunos economistas según los cuales las propuestas de recortes de impuestos beneficiarán a las grandes empresas y a los estadounidenses acaudalados, y las atribuyó a la política interna de la oposición.

•Impacto

«No está claro que haya un gran impacto en la inversión, al menos de forma inmediata», dijo William Osterberg, profesor de economía y finanzas de la Universidad de Wyoming.

«El (Bush) cree que lo que crea los superávit es el crecimiento. Cree que lo que crea los déficit es la falta de crecimiento»
, respondió Fleischer.

Bush también le pedirá al Congreso que amplíe la vigencia de la ayuda federal por desempleo para más de 750.000 estadounidenses cuyos beneficios expiraron el 28 de diciembre. Sin embargo, los demócratas, quienes presentarán su propio plan, prometieron dar batalla.

Al menos hay consenso en la rebaja de impuestos a la clase media y una ayuda excepcional a los estados con problemas, aunque lo cierto es que, según los analistas, la mayor incertidumbre económica tiene que ver con las consecuencias que genere una guerra con Irak, tanto por el colapso fiscal como por el precio del petróleo.

La economía de EE.UU. creció 2,8 por ciento el año pasado, pero sólo 1 por ciento anual en el último trimestre, y no fue suficiente para disminuir el desempleo, que terminó el año en 6 por ciento.

Dejá tu comentario

Te puede interesar