Nueva York - Ayer se cumplió un pronóstico fácil: la Reserva Federal mantuvo en 1,25% anual la tasa de Fondos Federales que es la de referencia para Estados Unidos. Es el nivel más bajo de los últimos 41 años. Si bien era previsible que la Fed no hiciera cambios en las tasas, sorprendió que el titular del banco central de Estados Unidos, Alan Greenspan, después de la reunión del Comité de Mercado Abierto, dejara abierta la posibilidad de un recorte en los próximos meses si la economía no se recupera.
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La tasa de Fondos Federales es el equivalente al call money de la Argentina. Es un dinero que se prestan por pocos días los bancos entre sí y su nivel es el que dicta el de las demás tasas bancarias. A su vez, la tasa de descuento quedó sin cambios por lo que las tasas preferenciales de préstamos -referencia para muchos créditos de consumo-, seguirá en 2,25% anual, el nivel más bajo desde mayo de 1959.
El comité de Mercado Abierto integrado por 13 gobernadores de la Fed que sesionaron durante dos días, votó por unanimidad el mantenimiento de las tasas.
Tanto la tasa interbancaria como la tasa de descuento fueron puestas en sus niveles más bajos el 6 de noviembre pasado. Fue el primer y único recorte de intereses en 2002 y el duodécimo desde enero de 2001, cuando el banco central comenzó una agresiva campaña de reducción de tasas en su intento por rescatar una economía seriamente amenazada. La tasa cayó desde un techo de 6,5% anual en 2001.
Sobre los datos recientes de producción y empleo la Fed en su comunicado, señaló que «si bien en su mayoría reflejan decisiones que se tomaron antes de la conclusión de las hostilidades, han resultado decepcionantes».
La Reserva Federal, cuya preocupación prioritaria es contener el ritmo de inflación, indicó que ahora el riesgo está por el lado de «una caída sustancial e indeseada» de los precios.
En su comunicado, la Fed estimó que los riesgos que pesan sobre la economía estadounidense «tienden a un debilitamiento» del crecimiento.
Aclaró que el apaciguamiento de las tensiones geopolíticas con el fin de la guerra en Irak que redujo la cotización del petróleo y mejoró la confianza de los consumidores debería permitir «un mejoramiento del clima económico», si eso se une a una política monetaria «flexible» y si continúa el crecimiento en la productividad.
«El momento y la amplitud de ese mejoramiento sigue siendo incierto», agregó la Fed.
La próxima reunión de la Fed está prevista para el 24 y 25 de junio.
Wall Street reaccionó con alzas moderadas a la decisión del organismo que preside Greenspan. El Dow Jones subió 0,67% y el NASDAQ de las acciones tecnológicas, 1,31%.
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