El centro del país se rebela contra gobierno

Economía

Pese a los intentos del cordobés Juan Schiaretti de aclarar que no alienta una «liga de gobernadores» con discurso ruralista para incomodar a Cristina de Kirchner, en los hechos la poderosa Región Centro se convirtió en epicentro de la embestida de mandatarios, ex caciques provinciales y legisladores contra las retenciones y contra la manera en que la Presidente piloteó el conflicto.

El bloque -de raigambre netamente agropecuaria, e integrado por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos- aportó hasta el momento las posturas críticas de dos mandatarios en funciones -el justicialista Schiaretti y el socialista santafesino Hermes Binner- y de dos ex gobernadores peronistas, de perfil activo (el entrerriano Jorge Busti y el santafesino Carlos Reutemann).

A esa postal de peso se suma además un nutrido número de legisladores provinciales y nacionales justicialistas de las tres provincias, que incluso protagonizaron ya una cumbre pro campo en Córdoba. En paralelo, sus pares socialistas y radicales planeaban mantener un encuentro similar hoy en la ciudad santafesina de Venado Tuerto, que finalmente fue postergado hasta tanto se puedan asegurar la presencia del cuarteto nacional de dirigentes agrarios.

Tanto Schiaretti como Binner se animaron a criticar públicamente las retenciones (y, de hecho, ambos recibirán a los presidentes de las cuatro entidades esta semana), pero hasta el momento no traccionaron en conjunto, más allá de algunas comunicaciones telefónicas al inicio del conflicto.

Sí, en cambio, lo hicieron el mandatario mediterráneo y Busti (actual presidente del PJ entrerriano y titular de la Legislatura). En las últimas horas, el litoraleño fue más allá, al anunciar que buscarán diseñar «una estrategia para agrandar la Región Centro a otros gobernadores, legisladores e intendentes para formar una masa crítica» en el Congreso.

«No desestabilizamos a nadie; queremos el éxito de los gobiernos nacional y provincial, pero estas medidas no son buenas y hay que reverlas», disparó.

El cada vez más combativo rol de Busti le valió una ruptura explícita en las últimas horas con el actual gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, virtualmente atado de pies y manos por la estratégica necesidad de mantenerse alineado a la Casa Rosada para no caerse del mapa kirchnerista beneficiado por los fondos nacionales.

La instantánea se mide además, en rigor, en términos de la interna peronista que definirá el candidato a gobernador 2011, al ritmo de la discusión por la cláusula de la reelección en la Convención Constituyente. Sin embargo, acorde a los tiempos que corren, Urribarri convocó para hoy a más de 40 intendentes para fijar una postura común sobre el conflicto y frente a la Nación.

El santafesino Binner, en tanto, fue pionero en materia de pedir que se retrotraigan las retenciones, incluso de la mano de un documento rubricado en marzo (en pleno lock out agrario) con 140 intendentes y jefes comunales, al que luego adhirió Reutemann (en un respaldo que brindó telefónicamente al líder socialista en aquella oportunidad).

La embestida en Santa Fe, precisamente, se da tanto desde el oficialismo como desde el opositor justicialismo. Una de las últimas estocadas la dio el viernes el PJ provincial, con un duro documento de claro apoyo a los ruralistas donde se enfatizó que «no hay crecimiento sin el campo». La otra la brindó el «Lole», al desembarcar en una protesta de productores a la vera de la Ruta Nacional 11, desde donde se quejó de que el gobierno nacional «no tiene feeling con el campo».

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