• El dólar aceleró ayer su baja y cedió 5 centavos en las pizarras de la City porteña. Una vez más el recorrido de la divisa estadounidense fue claramente en descenso desde el inicio de operaciones y cerró a $ 3,25 para la compra y $ 3,30 para la venta. Inclusive esta última punta en operaciones de poscierre se negoció con una baja adicional de un centavo, es decir a $ 3,29. Varios cambistas consideraron que se trata de los niveles inferiores que están dispuestos a convalidar desde el Ministerio de Economía, por lo que no se descarta que en los próximos días se refuercen las iniciativas oficiales para fomentar la demanda de dólares.
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• La de ayer fue la sexta baja consecutiva del dólar, que desde mediados del mes pasado no registra una jornada alcista. Más aún, la divisa se encuentra actualmente en su menor nivel en los últimos 8 meses. Para completar el panorama, el elevado nivel de liquidación de los exportadores volvió a generar un exceso de oferta en la plaza cambiaria. Como consecuencia de ello, el Banco Central ayer obtuvo una ganancia récord de u$s 128,4 millones. Ello surge de los u$s 124,5 millones que compró de los exportadores, sumado a u$s 3,9 millones que fue el saldo positivo de su intervención en el mercado mayorista del MAE.
• Nunca desde la salida de la convertibilidad el Central se había retirado del segmento mayorista con una ganancia. «Si neteamos lo que se vendió a importadores y lo que se compró a bancos obtuvimos una moderada ganancia», explicó una fuente del Central. Esto es un cabal reflejo de la débil demanda de dólares que se registra en el mercado, frente a una oferta que está creciendo día a día de la mano de los exportadores que se apresuran a liquidar sus ventas dada el continuo descenso del tipo de cambio.
• Lo cierto es que la nueva caída de la divisa estadounidense no fue recibida con agrado ni en Economía ni en el Central. Ello acarrea no sólo un deterioro en la competitividad de las exportaciones sino también una significativa merma en la recaudación, vía disminución de los ingresos fiscales por retenciones. Adicionalmente, el hecho de que el Central esté sumando dólares diariamente a sus arcas (en lo que va del año ya ganó u$s 278 millones) implica como contrapartida la emisión de pesos que podría desembocar en un incremento de la inflación.
• El dólar futuro en los plazos más cortos acompañó la tendencia descendente del mercado. Así, las posiciones a fin de mes cedieron 0,60% y cerraron a $ 3,33. No obstante ello, los contratos al último día hábil de febrero y marzo finalizaron sin cambios a $ 3,38 y $ 3,42, respectivamente.
• En tanto, las tasas que los bancos ofrecen a los ahorristas por depósitos a plazo fijo registraron un leve descenso. Sin embargo, en un contexto de dólar en pronunciada baja, los rendimientos en plaza siguen luciendo atractivos. Por depósitos a plazo fijo de hasta 60 días se pagó en promedio un interés de 1,82% mensual, equivalente a 22,14% en términos anuales. En cambio, por inmovilizaciones de dinero en caja de ahorro se pactó una tasa de 2,11% anual.
• No obstante el descenso en las tasas pasivas, el costo del dinero entre bancos no sufrió modificaciones. El call entre entidades de primera línea se mantuvo a 6,50% anual, a la vez que los bancos de menor patrimonio se fondearon a 7,25% anual.
• Entre los títulos públicos predominaron las bajas. Lo peor pasó por el Brady FRB que cayó 6,52%, seguido por los BOCON PRO 5 y PRE 4 que descendieron 2,26% y 1,25% en cada caso. Por el lado de los Global, el 2017 subió 0,61%, mientras que el 2008 se replegó 0,99%. Por su parte, el Boden 2012 recuperó algo de las pérdidas que sufrió en los últimos días y cerró con un alza de 0,45%.
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